Una película interesante, que intenta retratar lo que significa ser generoso, combinado con mal audio, un perro asustado por la multitud, y el derrumbe del soporte inflable que contenía la pantalla, fueron los elementos que se conjugaron en la inauguración de Ambulante Gira de documentales, la noche del jueves en la Plaza Benito Juárez, es decir, la que está justo a un lado de catedral.

En efecto, esa noche la muestra documentalista inició con la proyección de Llévate mis amores, filme realizado por Arturo González Villaseñor, que a pesar de todo, logró alzarse por sobre los inconvenientes para mostrar la historia de Norma, Guadalupe, Dani y otras 6 personas que son parte de Las Patronas, un grupo humanitario que le obsequia comida a los migrantes cuando estos pasan por sobre un ferrocarril de carga conocido como La Bestia.

Pero contrario a los discursos de denuncia, González Villaseñor hace un recorrido por los espacios y emociones íntimas de Las Patronas, englobando toda una serie de elementos que van desde la vida del día a día, hasta la forma en que estas señoras han establecido límites con el Instituto Nacional de Migración.

Esto último les ha sido posible por la autoridad de facto que han ganado, pues llevan desde 1995 ayudando a personas vulnerables de los que muchos otros buscan sacar provecho, o como lo dirían de forma más abierta y franca las patronas mismas, verdaderos hijos de puta qué buscan robar a quienes solo viajan con ilusiones frágiles.

Pero más allá de los atisbos político/ sociales, González Villaseñor intenta indagar hacia el mundo interno de cada una de las 9 patronas, así como del esposo de una de ellas que ha decidido brindarles apoyo. De esta forma, se descubren cuestiones como la ruptura familiar a causa de la migración y el alcoholismo, el fracaso del matrimonio luego de que las ilusiones devinieran en violencia doméstica, el machismo que le duplicó el trabajo a las mujeres, pues muchas combinaban la labor en el campo con la de sus hogares; entre otras cosas por las que no obstante, no se victimizan y sencillamente siguen con sus vidas.

Asimismo, buena parte del lenguaje visual centra su atención en los procesos de preparación de la comida, para dar cuenta de las grandes olladas de arroz y atún que deben hacer, a lo que se agrega el recolectar botellas y llenarlas una por una para regalar agua. Por algo no cualquiera hace una labor así, sin afán de reconocimiento y que definitivamente requiere del desprendimiento de una buena cantidad de egoísmo.

Para el espectador que deseé mirar Llévate mis amores, el documental será exhibido de nueva cuenta éste sábado a las 17 horas, en el Teatro José Rubén Romero; mientras que el domingo estará proyectada en el Teatro Emperador Caltzontzin, de Pátzcuaro, a las 15:00 horas.

llevate mi coraxon

Ambulante 2015: Review de Llévate mis amores
buena parte del lenguaje visual centra su atención en los procesos de preparación de la comida, para dar cuenta de las grandes olladas de arroz y atún que deben hacer
8.5Nota Final
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