Muchos de nosotros reconocemos sin problema alguno a Winnie The Pooh, o como también se le llama, Winnie Pooh. Un cariñoso osito de peluche que gusta mucho de la miel y que fue creado por el escritor A. A. Milne en el año 1926. Hoy a tan solo unos años de cumplir un centenario de existencia, llega a la pantalla grande una historia live-action que se enfoca en una versión adulta de Christopher Robin interpretada por Ewan McGregor.

En la película, Christopher Robin ya es un padre de familia que se encuentra trabajando como empresario y aquí se preocupa mucho más por el bienestar de la compañía para la que trabaja, antes que el suyo. Pero un reencuentro con su viejo amigo de la infancia Winnie Pooh, además de Conejo, Igor, Tigre, Kanguro, Rito, BúhoPiglet cambiará su perspectiva, pues se pondrá en duda qué es aquello que es verdaderamente importante en nuestras vidas.

Es cierto que tal vez no sea una historia sumamente original en cuanto a su presentación, pero lo agradable de ella es que presenta un mensaje claro y contundente, a pesar de los clichés que lo adornan. Inclusive, dejando de lado este detalle, la película logra convertirse en algo entrañable, tierno y bonito. Los personajes siguen ganándose al público como lo hacen desde hace muchos años, gracias a su carisma y personalidad, en especial la de Igor.

Un punto que puede ser tanto a favor como en contra, es que la película claramente va dirigida a un público familiar y/o infantil, donde si no se tiene simpatía por estos personajes, la cinta pudiera llegar a parecer sosa y aburrida. También hay que tomar en cuenta que los efectos visuales en ciertas ocasiones pueden parecer un poco falsos en cuanto a los personajes animados.

Otro aspecto a resaltar es que para sorpresa de muchos, la película es dirigida por Marc Foster, quien después de haber experimentado algunos tropiezos en su carrera, ha regresado a mostrar una historia similar a la que nos presentó hace años como Finding Neverland, una cinta suya muy aclamada. Aquí le vemos con más soltura que en trabajos previos, logrando combinar el humor con un estilo inglés muy marcado.

Sin duda, Christopher Robin: Un Reencuentro Inolvidable no es una gran película, pero para aquellos que crecieron leyendo o viendo la serie animada sobre estos personajes, es el pretexto perfecto para viajar a algunos de los mejores recuerdos de nuestra niñez. Además de revalorar algunos momentos de nuestra propia vida y pasar un buen rato en el cine.

Crítica de 'Christopher Robin: Un Reencuentro Inolvidable'
Positivo
  • Personajes
  • Mensaje
Negativo
  • Efectos de los peluches
  • Ritmo
7.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
7.7