El mundo de la lucha libre siempre ha sido un espacio para personas diferentes, a pesar de ser parte de la iconografía mexicana, mucho nunca han asistido a la arena a ver una enfrentamiento, afortunadamente, mi padre es un gran fanático de la lucha, El Santo, Blue Demon, El perro aguayo, Mil Mascaras, Tinieblas, La Parka y muchos más, tuvieron su lugar junto a Superman, Batman y Spiderman en mi infancia. Cuando me topé por azares del destino con Fighting With my Family o Luchando con mi familia, producción realizada por Dwayne «The Rock» Johnson y dirigida por Stephen Merchant,, no pude evitar sonreír y acordarme de esta olvidada pasión. Afortunadamente tras ver la película continúa intacta.

Luchando con mi familia nos presenta un elenco muy carismático, encabezado por Florence Pugh quien interpreta a Saraya Knight; Jack Lowden, interpreta al hermano Zak Knight; mientras que los padres son interpretados por Nick Frost y Lena Headey, completando el elenco se encuentra Vince Vaughn como Hutch, el entrenador de luchadores y cazatalentos; por último ocasionalmente veremos a Dwayne Johnson, interpretándose a sí mismo como un personaje que detona ciertos momentos. Con este rico elenco nos cuentan la historia de Saraya, un jovencita que ama la lucha desde muy pequeña y que es parte de una familia que se dedica a la lucha libre, su única oportunidad para salir de Norwich, en Inglaterra, es a través de las pruebas de la WWE a las cuales, su hermano Zak y ella han logrado acceder, lamentablemente, Hutch, el visor, solamente elige a uno de los hermanos, a Saraya, truncando el sueño de Zak. A partir de ahí, ella sola tendrá que triunfar y alcanzar la gloria.

La trama no es la octava maravilla, es una película predecible, al final de cuentas está basado en una historia real y como buena historia de proeza deportiva, sigue la fórmula al pie de la letra, pero el desarrollo de los personajes es otra cosa, cada miembro de la familia fue escrito de una manera de que fuera  muy empático y agradable sin  forzarlos a agradar al público, ese es uno de sus puntos a favor sin duda, Luchando con mi familia, funciona, es muy entretenida, sus personajes son entrañables, a pesar de que Saraya como Zak, tienen su propio arco argumental y que se cruzan por momentos, cada historia deja un agradable y necesario mensaje. Las actuaciones funcionan para cada personaje, siendo este un gran acierto de la producción. Florence Pugh, se mantiene fiel al personaje, a pesar de ser una actriz muy bella, no busca explotarlo durante el desarrollo de la trama, más bien se centra en que las situaciones y su actuación sean las que hablen por ella. Otro grato sabor me deja Vince Vaughn quien sale de su típico papel de comedia y nos entrega un personaje más dramático, demostrando que puede ser serio cuando se lo proponen.

En los aspectos técnicos, Luchando con mi familia, funciona agradablemente, sobre todo en la fotografía que si bien no es impactante, si logra seguir a detalle cada una de las secuencias de lucha, ayudando a darle mayor énfasis dramático a estas partes de la trama. La producción por su parte es de gran nivel, demostrando que Dwayne Johnson verdaderamente apostó por esta historia, que ya ha logrado bastante simpatía en los Estados Unidos, no así en nuestro país, donde apenas alcanzó el sexto lugar en la taquilla de fin de semana.

La mayor parte del crédito de esta gran historia esta en los hombros de Stephen Merchant, quien sin tener la más mínima idea sobre este espectáculo, nos regala una película con mucho corazón, que entretiene y enternece. Sin duda una opción que te dejara un gran sabor de boca.

Crítica de 'Luchando con mi familia'
Lo Bueno
  • Dirección
  • Casting
  • Guión
Lo Malo
  • Cliches de la historia
7Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
8.0