Uno pensaría que después de cinco películas ya no habría mucho que explorar dentro de la saga de Misión Imposible, pero con su sexta entrega se nos demuestra que a pesar de seguir contándonos lo que es básicamente la misma premisa de siempre —El agente Ethan Hunt (Tom Cruise) y su equipo tienen que salvar el día y al mundo de alguna amenaza inminente—, siempre existirá alguna manera de presentarla de forma fresca y emocionante, mientras que se ahonda en la psicología de sus protagonistas. Convirtiéndolos así, en personajes mucho más complejos y con motivaciones mucho más reales, con las cuales podemos empatizar como audiencia.

En esta ocasión, el equipo de la IMF (Fuerza de Misiones Imposibles) tendrá que lidiar con la aparición de un grupo conocido como Los Apóstoles, un remanente de El Sindicato, organización terrorista a la que Ethan Hunt y compañía enfrentaron y vencieron en la quinta parte. Esta nueva organización pretende hacerse con tres núcleos de plutonio, con la finalidad de usarlos para crear armas nucleares. Esto llevará a Hunt a adentrarse en el mundo criminal buscando a un hombre conocido como John Lark, para así dar con el plutonio perdido y salvar el día. Pan comido.

La gran fortaleza de esta película cae en el hecho de que funciona a la perfección como película en solitario, pues no es necesario haber visto ninguna de las cinco anteriores. Esto es algo que muchas secuelas fallan en lograr y es digno de reconocérselo, pues aunque existen algunas referencias a filmes anteriores, no causan desconcierto en su audiencia. Otro punto a favor es que Ethan Hunt se ha ido convirtiendo en un personaje mucho más complejo que ser solo un súper agente secreto. Esto viene siendo explorado desde la tercera película (la cual resucitó a la franquicia después de su horrible segunda parte), pues se ha tratado de presentar el lado más humano del personaje, ese que valora tanto la vida humana que es incapaz de sacrificar una sola vida por insignificante que parezca. Su debilidad y fortaleza más grande como individuo. Aquí podemos apreciar mucho más ese conflicto interno de Ethan Hunt por tratar de salvar a la mayor cantidad de personas posibles, aunque eso le ponga en riesgo.

A su vez, otro aspecto a destacar es que muy probablemente Misión Imposible: Repercusión sea la película más espectacular de toda la saga debido a su espectacular diseño y presentación en las secuencias de acción. Desde un impresionante plano secuencia aéreo, hasta una emocionante persecución en las calles de París. El director Christopher McQuarrie se ha lucido en ese aspecto, demostrando que el gran desempeño que tuvo detrás de cámaras en la quinta parte no fue un golpe de suerte. El señor tiene talento para este tipo de cine y tendremos que seguirle la pista. También llama mucho la atención la manera en que los personajes femeninos son introducidos en esta película, pues contrario a como ocurre en la mayoría de los casos, ninguna de las mujeres es la típica damisela en peligro. Cada una de ellas puede valerse por sí misma y son (cada una de forma diferente) mujeres inteligentes, fuertes, letales y en posiciones de poder.

Pero a pesar de sus aciertos, también existen aspectos que reducen el potencial de esta película. Uno de ellos es lo predecible que resulta ser la trama y el villano de turno, ya que son situaciones que hemos visto con anterioridad en cada una de las películas anteriores. Si bien es cierto que la presentación de la historia y conflictos es bastante refrescante, no deja de sentirse como algo redundante, como el típico caso de que Hunt y su equipo deben operar en contra de las órdenes de sus superiores, o que Ethan sea considerado como un traidor, o algunos otros que descubrirán cuando vean la cinta. Son cosas que ya vimos y comienzan a sentirse desgastadas. También existe cierto nivel de desaprovechamiento con respecto al “regreso” de Solomon Lane (Sean Harris), quien a mi gusto es el villano más interesante que ha tenido la saga. Pero aquí, se siente que la genialidad de su personaje es desaprovechada. Mismo caso para los aliados del protagonista, pues a pesar de ser una de las pocas películas donde llegas a temer por la vida de cada uno de ellos, sabes que al final no les ocurrirá nada malo, lo cual provoca cierto descontento pues la historia pretende hacernos creer que existirán bajas importantes en la vida de Hunt, algo que nunca ha llegado a ocurrir en cualquiera de las películas. Sí, han muerto compañeros de Hunt, pero ninguno con el que nos hayamos encariñado a lo largo de los años.

Es cierto que tal vez Misión Imposible: Repercusión no sea una gran película como se nos ha querido hacer creer, pero tampoco se puede negar que es una de las mejores películas de acción disponibles hoy en día en la cartelera y que con todo y sus fallos, es sumamente entretenida. Y a veces, lo único que queremos es ir al cine a olvidar nuestros problemas y divertirnos un poco; algo que parece que a veces olvidamos.

Crítica de 'Misión Imposible: Repercusión'
Positivo
  • La expansión en la complejidad de Ethan Hunt como personaje
  • Las secuencias de acción
  • A pesar de sus debilidades, no deja de ser un producto entretenido
Negativo
  • La presencia de un villano interesante es desaprovechada
  • No existe peligro real para Ethan Hunt y sus amigos
  • Premisa que ya hemos visto antes
7.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
7.8