El público mexicano es muy peculiar, parecería que son un exigente y complicado público, difícil de complacer, pero la realidad es que las productoras de cine comercial mexicano han dado en el clavo con respecto al refinado y exquisito gusto de los seguidores del cine nacional, la respuesta es «las comedias románticas» resulta que la mayoría del público mexicano disfruta de la comedia sin sentido, con una producción deficiente, con muchas palabras altisonantes al por mayor, además de desnudos parciales o completos y no puede faltar algunas de los actores más populares del momento, sepan o no actuar, esto se traduce en un éxito instantáneo. Y es precisamente esto lo que sucede con la última «súper producción mexicana» que ya se convirtió en la tercera producción más taquillera de la historia del cine mexicano, nos referimos a No manches Frida 2: Paraiso destruido.

La película producida por la reina de las comedias románticas, Martha Higareda y que además cuenta con su propia actuación, trae de vuelta a Omar Chaparro, Itatí Cantoral, Aaron Díaz, Regina Pavon, Mario Morán, espera ¿notan algo en común? Todos los actores han tenido un origen en las telenovelas mexicanas. El director de esta secuela es Nacho G. Velilla, quien repite.

Poniendo un poco en contexto la situación, No manches Frida fue una adaptación de una cinta alemana de nombre Fack ju Göhte, que gozó de un éxito considerable en su país de origen; en México la adaptación rompió records de taquilla. Fack Ju Göhte tuvo una secuela también pero que para fines culturales, resultaba complicado adaptarla a nuestra país, situación por la cual, Claudia Herrera, David S. Olivas y Sergio «Venado» Sánchez, bajo petición de la misma Martha Higareda y Nacho G. Velilla, escribieron una continuación que fuera más accesible para nuestro público, el resultado… vamos a descubrirlo.

No manches Frida 2, continúa apenas unos meses después de la primera parte, cuando, Zequi y Lucy, se encuentran haciendo los últimos preparativos para su boda y se disponen a disfrutar de su despedida de solteros, evento durante el cual, Zequi empieza a sentir la presión del matrimonio, por lo que termina rompiendo su promesa de no embriagarse en su despedida, esta situación termina desencadenando una serie de grotescas situación que terminan por arruinar la boda y por lo tanto, Lucy decide que no quiere casarse con él. Lamentablemente tienen que seguir soportando uno del otro durante las horas de trabajo en la preparatoria Frida Kahlo. Por si esto fuera poco, la escuela se encuentra en amenaza de cerrar por el bajo aprovechamiento de los alumnos, por lo que la única esperanza de continuar abierta es una competencia interescolar en donde intentan destacar en tres disciplinas, volley ball, ajedrez y baile. Por lo que Lucy y Zequi tendrán que hacer sus diferencias a un lado en beneficio de la escuela. Para cerrar el problema es que Lucy se encuentran con un viejo amor del pasado por lo que no solo los alumnos del Frida estarán compitiendo, sino también Zequi, intentando recuperar el amor de Lucy.

El guión tiene una gran cantidad de huecos, chistes sin gracia y sobre todo exageraciones por parte de los protagonistas, que por un momento te sentirás en una serie de comedia de baja calidad. La historia es incoherente e incluso se atreve a contar con más de una arco argumental, situación por la cual, todo el tiempo estarás viendo el salto entre un historia a otra y todas son desarrollados de una manera poco organizada, todo el tiempo se sienten forzadas y sin un estructura o mensaje relevante, dicho sea de paso, el mensaje que tiene la película, sin ser conservadores, en todo momento es contrario incluso a la legalidad, chicos menores de edad tomando alcohol, visitando tables dance, jovencitas pensando en perder la virginidad, espera podríamos estar ante una película de denuncia sobre la caótica juventud de nuestro país, pero acá lo toman como un chiste todo el tiempo. Para acabarla, el final es espontáneo, en tan solo 5 minutos arreglan todo el problema entre Zequi y Lucy, además de la escuela.

Las actuaciones se dejan completamente de lado, estoy seguro que existen novelas televisivas mejor actuadas y es que Omar Chaparro, sufre de Derbezitis, o lo que es igual, continúa interpretando ese papel de chico rudo que una y otra vez nos ha presentado en pantalla; Martha Higareda creo que es la única que desempeña su papel de manera que sobresale del elenco; Itatí Cantoral, es de pena ajena, lamentable que alguien con una trayectoria tan amplia en el medio del espectaculo en nuestro país, acepto un papel de esta naturaleza, se nota a leguas que solo lo hizo por el dinero y obvio por decir que salió en una película. Aaron Díaz también creo que funciona como antagonista a pesar de lo exagerado del personaje.

En general este producto de promoción turística de Puerto Vallarta y musical de Juanes, es un verdadero desastre y el verdadero problema es que, la gente a mi alrededor la estaba pasando increíble, cada vez que Omar Chaparro, le gritaba groserías a sus alumnos o se encuentra discutiendo y compitiendo por el amor de Lucy con Mario. Los espectadores morían de risa con cada una de las sexistas frases de la miss interpretada por Itatí Cantoral o de las ocurrencias infantiles y sin chiste de los alumnos de la preparatoria.

Al salir de la sala, que por cierto estaba llena, y ver las risas de los asistentes, me queda claro que estamos muy lejos de ver más material artísticos en las salas de cine y seguiremos viendo más de esto bodrios. Tenemos el cine que merecemos.

Crítica de ‘No Manches Frida 2: Paraiso Destruido’
Lo Bueno
  • Cuando se termino
Lo Malo
  • Guión
  • Actuaciones
  • Producción
2Nota Final
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