Konnichiwa no solo es una palabra para saludar en idioma japonés, también es el nombre de uno de los festivales de cine en nuestro país, el cual dio inicio en el 2012 y a partir de ahí cada año se esfuerza por traer películas animadas y también live-action desde Japón para nuestro disfrute. Esta actividad también terminó convirtiéndolos en distribuidores, actividad que han realizado bastante bien. La última película que nos han traído es Kimi no suizo o tabetai y en nuestro país obtuvo el título de Quiero comerme tu páncreas.

Esta película no es nada nuevo para los nipones, está basada en la novela homónima de Yoru Sumino, que gracias a su historia se volvió muy popular, situación por la cual fue adaptada al manga en 2016 y más tarde llegó una película en live-action en el 2017. Esto no fue impedimento para que también fuera anunciada una versión anime de la historia, apegándose aún más al manga. El encargado de esta adaptación fue Shin’ichiro Ushijima, director de animación que tiene ya experiencia en el campo.

El furor por esta producción radica en su entrañable historia que te invita a vivir cada día como el último, dándole un sentido mucho más profundo al amor y a la amistad. Quiero comerme tu páncreas nos presenta a un joven reservado, introvertido y que prefiere pasar el tiempo leyendo e imaginando cómo resultaría la amistad entre él y muchas otras personas sin conocerlas. Cierto día se topa con un diario, para dar con el dueño decide hojearlo, situación que lo lleva a descubrir que ese artículo le pertenece a una chica de su salón, Sakura, la cual tiene una enfermedad terminal, justo en ese momento aparece la chica, después de conversar por un tiempo, la chica termina siguiéndolo con el motivo de que al ser la única persona, además de sus padres, que conoce su condición de salud tendrán que ser amigos por lo que le resta de vida.

Una vez que la historia ya está asentada, prepárate para ser testigo de un viaje emocional con un sube y baja de situaciones, algunas muy típicas de la cultura japonesa que podrían caer en el cliché, pero que funcionan perfectamente para ir desarrollando una trama que cada vez te hace más empático con los dos protagonistas. El protagonista (no menciono el nombre por que esto es importante en la trama) está diseñado para que el espectador rápidamente se identifique un poco con él. Mientras que Sakura, se vuelve también en esa chica de fantasía que alguna vez quisimos conocer. Esta situación y su peculiar relación te mantiene inmerso en la película cada uno de los 108 minutos de duración y conforme se acerca el final, no quieres que suceda.

Lamentablemente los más exigentes van a decir que se trata de una novela de casi dos horas donde vemos a un par de chicos orientales, súper dramáticos y que se enfrentan a una situación poco común, que la historia es cursi y poco coherente (siento un poco de lástima por estas personas), pero en efecto, este efecto puede producirse en quien no termina enganchando con lo que está sucediendo en pantalla.

En el aspecto técnico, Quiero comerme tu páncreas es una película preciosa, con diseño muy estético y colores que ayudan a acentuar cada una de las situaciones. Un aspecto que se agradece por que se nota el impecable cuidado con cada escena a pesar de que en el papel la historia no exija secuencias muy complicadas.

En general Quiero comerme tu páncreas es una película animada muy recomendable, que te dejará con una rara sensación una vez que la hayas terminado de ver y que pocas veces en el cine te vas a topar. Es muy agradable que Konnichiwa! como distribuidora en nuestro país continúe trayendo este material. El único problema es que duró apenas dos semanas en cartelera a pesar de que la sala de cine cuando asistí está a la mitad de su capacidad. Si llega a tu ciudad, no debes dudar en darle una oportunidad.

Review de 'Quiero comerme tu páncreas'
Lo Bueno
  • Historia
  • Personajes
Lo Malo
  • Muy Dramática
  • Al ser animada mucha gente no se acercara a ella
8Nota Final
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