Como ya es tradición dentro de la filmografía del director japonés Hirokazu Koreeda, su película más reciente Shoplifters (Un Asunto de Familia) vuelve a centrarse en temáticas familiares, pero sobretodo quiere preguntar a la audiencia ¿para nosotros qué es una familia? ¿Qué significa formar parte de una y cómo nos afecta? Para lograr dicho cometido nos introduce a la vida de la Familia Shibata, la cual vive en situación de pobreza y cuenta con una particularidad muy interesante; ninguno de sus miembros tiene una relación con-sanguínea. Dicha familia se forma de la siguiente manera: Osamu (Lily Franky) es un obrero que funge como figura paterna; Nobuyo (Sakura Ando) vendría siendo la madre de la familia, quien trabaja en una lavandería industrial; Aki (Mayu Matsuoka) una mujer joven que trabaja en club para adultos; Hatsue (Kirin Kiki) la “abuela” quien de cierta forma les proporciona un techo sobre sus cabezas al hospedarlos y básicamente compartir con ellos su pensión y, finalmente Shota (Kairi Jō) un niño que se encarga de robar en tiendas departamentales aprovechando las distracciones de los empleados de dichos establecimientos.

Nosotros como audiencia llegamos a conocer la dinámica de esta familia gracias a la introducción de un personaje llamado Yuri (Miyu Sasaki) una pequeña niña que vive en los alrededores y que descubren, sufre de abuso por parte de sus padres, razón por la cual deciden quedarse con ella. Es aquí donde comienza lo verdaderamente interesante de la cinta ya que se nos presenta el rol que cada personaje tiene y la forma en la que cada uno de ellos ayuda a sostener —en mayor o menor medida— la precaria situación económica de este grupo. Esto nos lleva a ser testigos de los múltiples actos de robo y deshonestidad que llevan a cabo simplemente porque están intentando sobrevivir en un mundo y sociedad capitalista, a la cual no le interesa ayudar a los pobres, sino más bien, deshacerse de ellos por completo. Afortunadamente esta situación es manejada de forma muy hábil y con mucha sutileza por parte de su director, pues en lugar de intentar manipularnos emocionalmente o intentar justificar las fechorías y robos de este grupo de individuos, más bien quiere que nos enfoquemos en lo que es el foco central de la trama, los sentimientos que unen a personas que no tienen parentesco alguno.

Como mencioné anteriormente, Hirokazu pretende hacernos reflexionar sobre el significado que tiene la familia en una sociedad actual y las ventajas o desventajas que pueda ofrecer. A nivel personal, debo confesar que existen algunas personas con las que estoy relacionado de forma consanguínea, pero que por una u otra razón, no siento que exista un vínculo real entre nosotros, más allá de llevar la misma sangre. E incluso, considero que algunos de mis amigos más cercanos son más mi “familia” que las personas que les comento. Resulta fácil de decir pero la realidad es que no lo es. Todos o casi todas las personas que conocemos a lo largo de nuestra existencia pueden tener un efecto positivo o negativo en nuestra vida, no importa el momento en el que lleguen. Pero lo que también es cierto, es que con nuestras amistades —que vienen siendo una segunda familia— tenemos una gran ventaja sobre nuestros parientes, el hecho de que nosotros podemos elegir quiénes formarán parte de ella. Siendo honesto, esto me parece un lujo y aunque es cierto que a veces erraremos al elegir a los miembros de la misma, cuando encuentras a un alma afín a tú personalidad y con la cual te puedes abrir por completo, sentirte seguro emocionalmente hablando; creo que es una de las sensaciones más bellas que podemos experimentar como personas.

Todo esto que les menciono es lo que una a esta serie de personajes que no podrían ser más distintos entre sí, ya sea por características físicas, intereses personales, emocionales, etc. Todos están conscientes de que lo único que les une es el poder de una decisión, la decisión de permanecer juntos a toda costa y eso queridos lectores, es la magia de lo que significa tener una familia de verdad. Estar dispuesto a todo por la persona a tu lado y saber que ellos harían lo mismo por ti. Shoplifters es una gran película en ese sentido, pero lo que más le aplaudo, es que en ningún momento teme señalar los errores que llegan a cometer y que para bien o para mal, tienen consecuencias en mayor o menor medida, creando una sensación agridulce que ya es típica en el cine de este director. Estamos hablando de una película que es perfecta para el mes del amor y la amistad, pues nada refleja mejor eso que estar con aquellos que amas.

Crítica de 'Shoplifters'
Positivo
  • Las actuaciones del elenco principal
  • La historia
  • La dirección
Negativo
  • El ritmo lento puede aburrir a la audiencia general
9Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
9.1