Hace tan solo dos años el director Barry Jenkins se hizo famoso de la noche a la mañana por su labor en Moonlight (2016), trabajo que al final le consiguió el codiciado Premio Oscar a Mejor Película de ese año, además de Mejor Guión Adaptado. Ahora está de regreso con If Beale Street Could Talk, una adaptación de la novela homónima del escritor James Baldwin y aunque su éxito ha sido mucho menor al de su filme anterior, esto no quiere decir que sea un trabajo de menor calidad ni mucho menos, pues también ha sido nominada en diversas ceremonias de premiación a lo mejor del año dentro del cine.

La historia nos habla de Tish (la primeriza Kiki Layne), una chica de Harlem quien junto a su familia, trata de hacer lo posible por sacar de prisión a su novio, Fonny (Stephen James), quien bajo circunstancias ajenas a su persona, fue arrestado, lo cual le pone en una situación poco favorecedora, en especial por su color de piel y la época en la que la trama se desarrolla.

Muchos dudaban que Jenkins fuera capaz de trasladar la prosa del autor original a la pantalla grande, pues es él mismo quien adaptó el guión. Afortunadamente, logra captar con gran acierto el humor y las descripciones de Baldwin a través del lente tan experimentado de James Lexton, su director de fotografía. Éste, recurre al uso de planos frontales para enaltecer las fabulosas actuaciones de sus protagonistas y personajes secundarios. Todo esto se complementa muy bien con las fabulosas melodías de Nicholas Britell, quien imprime un aura de gran intimidad al emplear tonos de Jazz y Blues al contarnos este breve episodio sobre la historia de la sociedad afroamericana en Estados Unidos de Norteamérica.

Pero no se confundan, a pesar de contar con elementos de crítica social y política sobre el sistema judicial de EUA —el cual claramente desfavorece a todos aquellos que no sean blancos—, esta es una historia sobre el amor y la lucha de dos jóvenes por buscar un futuro juntos; pero al mismo tiempo es la narración de una época. Todo un poema audiovisual. Este mensaje se ve reforzado a través de la cita de Baldwin con la que abre la película: «Cada persona afroamericana nació en la Calle Beale.» Esto nos da un contexto mucho mayor al porqué del título, pero al mismo tiempo logra ubicarnos en este micro-universo en específico para que logremos entender mucho mejor la cinta.

Si bien es cierto que con este trabajo Barry Jenkins se ha distanciado un poco de los temas que toca la trama de su película anterior, aquí vemos la consolidación de un estilo de dirección que le está dando frutos. Es cierto que lo que destaca principalmente como factor común es la raza de su elenco, pero también vuelve a implementar su lucha contra el racismo, la desigualdad de oportunidades y el uso de personajes secundarios muy fuertes para el desarrollo de sus protagonistas. Su manufactura es excelente, al igual que el uso de los diálogos que cada personaje dice sin embargo, el único «pero» que el filme pudiera tener es que es de un ritmo muy pausado, muy lento —debido a la minuciosa puesta en escena que el director nos presenta—, lo cual puede ocasionar que no todos los espectadores la reciban de la misma manera. Pero es un detalle menor, al final, lo que verdaderamente importa es que Barry Jenkins pueda seguir experimentando con su estilo y así, dejarnos un exquisito legado cinematográfico. Veremos si lo logra.

Crítica de 'Si La Colonia Hablara'
Positivo
  • Elenco, en especial Regina King
  • La fotografía
Negativo
  • Duración
  • Ritmo
8.5Nota Final
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