Año tras año, la cartelera y la temporada de premios se llenan de películas biográficas que se hacen no sólo para impulsar al cast o al crew por premios, sino también para dar a conocer mucha de las vidas que a la fecha podrían haber pasado desapercibida porque muchos con el tiempo se olvidan. Sin embargo, para la vida de la escritora y actriz de vodevil francesa, Collete, el timing para introducir su vida es perfecto. Justo en una época donde el empoderamiento femenino está en voga, la nueva película de Wash Westmoreland, resulta un poderoso testimonio.

La historia comienza cuando Sidonie-Gabrielle Colette, una joven de provincia, (Keira knightley) decide casarse con Willy (Dominic West), un escritor que está teniendo problemas para que sus obras se vean vendidas y que además utiliza escritores fantasmas, por lo que le propone a Colette que le ayude a escribir una historia para saber si así mejora su situación. Sin embargo, el éxito se hace abrumador y he aquí surge el descubrimiento de Colette como escritora, como mujer y como actriz de teatro al ver de lo que es capaz.

Del mismo director de Still Alice y quinceañera. Westmoreland nos presenta su película más ambiciosa a la fecha con esta historia que paradójicamente también es progresista para su protagonista. Y las expectativas eran altas gracias al elenco que logró reunir pero lamentablemente la manera en que aborda la vida de tan famosa dramaturga, lo que hace de una manera poco convincente y que además no innova, al contrario se siente como un producto artificial y que ya hemos observado en muchas otra biografías o dramas de época. Una lástima mayor para una persona como Colette que su vida, no es convencional.

Keira Knightey, ofrece una de las mejores actuaciones protagónicas que tiene y le da vida con carisma a Colette, además que es apoyada por Dominic West, la película no cuenta con la suficiente chispa para promover simpatía lo que se se pierda en su convencionalismo, sin embargo, es un gran esfuerzo y uno mejor logrado a sus anteriores trabajos de tal director.

En aspectos técnicos la película tiene una excelente manufactura en aspectos relacionados con el diseño de los escenarios, los cuales se encuentran llenos de detalles que ayudan a recrear perfectamente la época en la que se desarrolla la trama; el otro aspecto a resaltar es el diseño de vestuario, un excelente esfuerzo de producción que como siempre en películas de época debe de ser un aspecto muy cuidado.

Colette es una película bastante interesante, la cual sirve como puente para introducir a la escritora y actriz con nuevas generaciones, las cuales están urgidas de saber que los personajes femeninos fuertes e independientes no son algo de esta época, sino que siempre han estado ahí. Esta cinta no solo resulta una gran oportunidad para tener acercamiento a ella sino que es muy educativa y entretenida.

FICM 2018: Crítica de Colette
Lo Bueno
  • Actuación de Keira Knightley
  • Historia con timing a nuestros tiempos
Lo Malo
  • Resulta una Biopic muy convencional
7Nota Final
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