El amor es algo muy extraño, un sentimiento muy hermoso que puede fungir como inspiración, como motivador, catalizador o en su defecto, destruirte con su grandeza. Interstellar, el proyecto más reciente de Christopher Nolan aborda precisamente ese sentimiento acompañado de grandes dosis de Sci-Fi y con un gran elenco en donde sus tres protagonistas Matthew McCounaghey, Jessica Chastain Anne Hathaway  brillan en cada momento que aparecen en pantalla.

Christopher vuelve a trabajar junto con su hermano Jonathan Nolan, para traernos esta historia de sci-fi en donde el núcleo de la misma no son los viajes al espacio, la astrofísica o los grandes visuales, sino el amor de un hombre por su familia. Un padre de familia daría todo por su progenie, un padre sacrificaría su propia vida a cambio de que sus hijos vivan, un padre tomaría un salto de fe para preservar el planeta de sus hijos. Este amor, esta familia es lo que va moviendo a la película, tal y como lo hicieran los viejos clásicos del género en donde las claras referencias a Steven Spielberg son más que obvias, al igual que uno que otro guiño a Stanley Kubrick.

Una trama que se siente como algo que tal vez ya hayamos visto, pero que a su vez se siente fresca gracias al enfoque que le dieron los hermanos Nolan con un elaborado (e inteligente) guión, donde cada momento cuenta, cada diálogo, cada acción, cada decisión tiene devastadoras consecuencias para quienes las toman, o quienes las sufren. Una historia que se va hasta lo más profundo de nuestros corazones y logra que nos identifiquemos con estos «héroes», que en su complejidad humana, vemos cuán frágiles son (somos) en realidad.

Visualmente asombrosa, Nolan recurre una vez más a los sets prácticos en vez de tomar la salida fácil de los escenarios digitales, todo con la finalidad de darle un tratamiento lo más realista y factible posible (lo cual se agradece). Sonoramente la película es una perfección, el gran diseño sonoro (con una ausencia de sonido en el espacio) crea grandes experiencias sonoras. Pero de lo que uno no se puede olvidar es del score, ese magnífico score es un personaje más, Hans Zimmer se supera a sí mismo al separarse de sus instrumentos y ritmos característicos, logrando emocionarnos hasta el punto más inesperado con grandes piezas tocadas con un órgano (algo inusual en este tipo de producciones), que además logra evocar al mejor Philip Glass (¿un homenaje a él quizás?).

Interstellar a pesar de contar con grandes dosis de ciencia ficción, es al fin y al cabo una historia sobre la humanidad, sobre nuestra fragilidad, nuestra complejidad, sentimental e intelectual. Una película que toma en cuenta cada segundo que tiene a pesar de su larga duración, en donde la palabra aburrición se borra de tu lenguaje, dejandote transportar y disfrutar este viaje, hacia los confines del espacio, a los recónditos sentimientos que se encuentran en nuestros corazones, tal vez desconocidos para algunos, dejándonos con una lágrima sobre nuestras mejillas, en esta odisea hacia lo desconocido, pues como dice el poema de Dylan Thomas que se menciona en la película:

No entres dócilmente en esa buena noche

La vejez debe arder y delirar al final del día

Rabia, rabia contra la luz en su agonía…

Review de "Interstellar"
Nolan nos presenta su proyecto más ambicioso, una odisea espacial en donde escarbara hasta lo más profundo de nuestros corazones logrando conmover e incluso llorar al espectador.
Lo Positivo
  • Las Actuaciones
  • La Historia
  • La Música
Lo Negativo
  • Algunos personajes se sienten desaprovechados
9.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (15 Votes)
8.9