Biennale di Venezia 2021: Review de ‘El Gran movimiento’

Dentro de la sección alterna la quincena de realizadores del festival de cine de Cannes, se presentó El Gran Movimiento, una película boliviana dirigida por Kiro Russo donde seguimos los pasos de Elder, aparentemente el mismo personaje de Viejo Calavera, la cual es su primera película. En esta aventura nos lo presenta como un minero que trabaja en las minas de Oruro, una ciudad a las afueras de la capital del país. Esta persona está sufriendo un deterioro de su salud, pero cuando viaja a La Paz para intentar solucionar este problema se encuentra con la pacha mama, una mujer, cholita, la cual le ayuda a curarse cuando de la nada se desploma en un mercado. Esta misma mujer le introduce a Max, un artista callejero, quien también le ayudará con sus problemas de salud.

Siguiendo el mismo estilo de su predecesora, Kiro hace uso de un ritmo lento y la implementación de imágenes fascinantes que en su mayoría son construidas con un valor documental, en conde se nos explica o nos sugiere cómo es en realidad la clase trabajadora boliviana. Pero no solo se nos muestra esto, sino también La Paz, sus sonidos, sus calles, su vista panorámica y el cómo es su gente. Este conjunto de imágenes habla por sí mismas y crean una sinfonía que entra en perfecta armonía con la historia que se nos está contando. La ambigüedad inherente de esta historia es su mayor virtud porque a diferencia de Viejo Calavera, aquí hace que el espectador conozca un mundo distinto, pero a su vez no debe ser ajeno a nosotros.

El Gran Movimiento es una película que combina la técnica documental con la ficción para mostrarnos donde vive el personaje principal. Hay escenas que conmueven o muestran una gran fascinación, donde aquella que se enfoca en la danza de un grupo de cholitas merece una mención especial. Sin embargo, cuando la película se acerca a la recta final, este último tramo llega a sentirse abrupto y precipitado, generando una sensación donde la trama se deslinda de todo lo que se nos había mostrado hasta ese momento. Habiendo dicho esto, no se le niega el gran uso de diálogos e imágenes que fueron específicamente diseñados para demostrar que el cine no es solo un flujo constante narrativamente hablando. Sin duda, esta película es un trabajo que retará al espectador donde al llegar al final del viaje, todo habrá valido la pena.

Calificación
3.5