Una de las proyecciones más anticipadas dentro del cine mexicano en competencia a Mejor Largometraje durante el FICM era sin lugar a dudas Esto no es Berlín, la nueva película del poco convencional Hari Sama. Un director que jamás se ha estancado en un solo género o estilo cinematográfico pues es de los pocos cineastas en activo que siempre han intentado salir del molde (Jorge Michel Grau sería otro ejemplo) ¿La razón de esta expectativa? Simple, la película cuenta con un elenco más que interesante pues está formado por Xabiani Ponce de León, Ximena Romo, Marina de Tavira y José Antonio Toledano. Además, desde la campaña publicitaria se nos prometía un viaje que nos transportaría de vuelta a la escena underground de la música y el arte en el antiguo Distrito Federal.

La trama se enfoca en un joven llamado Carlos, quien asiste a una escuela particular y se encuentra en un momento de su vida donde a pesar de saber perfectamente cuales son sus intereses vocacionales, se encuentra atrapado en una especie de barrera mental donde es incapaz de sentirse en completa libertad. Gracias a sus conocimientos electrónicos, será capaz de arreglar el sintetizador que pertenece al novio de la chica que le gusta, quien como el cliché lo indica, es hermana de su mejor amigo. Este gesto le servirá como punto de acceso para un famoso bar llamado El Azteca. Aquí conocerá a una serie de personajes que irán cambiando su perspectiva sobre el arte, la música, su sexualidad y la vida como tal. Su modo de ver la vida irá cambiando radicalmente, así como también la de las personas con las que se relaciona.

El inconveniente surge cuando la experiencia visual y sonora es mucho más llamativa que la historia que se nos pretende narrar a lo largo de casi dos horas de duración. Poco a poco el estruendo de la música que acompaña a estos personajes (o sale directamente de los labios de Ximena Romo) comienza a opacar lo que es un ejercicio nostálgico sobre la época en la que se ubica, además de las propias experiencias del guionista y director. Son muchos los momentos dramáticos que se perciben como artificiales e incluso, superfluos; lo cual demerita la experiencia en general. También hay que mencionar que los excesivos cameos del director en su película terminan por distraer mucho ya que no se siente como un elemento verdaderamente orgánico dentro del guion.

A pesar de sus fallos, no hay duda de que Esto no es Berlín es la mejor película de Hari Sama a la fecha. Quedando latente la promesa de que muy probablemente, sus mejores trabajos estén aún por venir tomando en cuenta que este es un proyecto que le apasionaba, donde se le agradece los muchos riesgos que tomó. Esperemos que esos riesgos comiencen a dar frutos en los siguientes proyectos que desarrolle.

FICM 2019: Review de ‘Esto no es Berlín’
Positivo
  • La propuesta visual y sonora resulta muy interesante
  • El concepto de la escena artística underground en los 80
Negativo
  • En ocasiones el estilo sobresale más que la historia que se nos pretende contar
  • Algunos momentos se sienten muy artificiales
  • Los cameos de Hari Sama distraen demasiado
6.5Nota Final
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