El trabajo de Nicolás Pereda siempre ha sido algo difícil de digerir para el espectador más casual. No porque sus películas sean complicadas de entender, sino porque se aleja del estereotipo de cine comercial que estamos tan mal acostumbrados a ver exhibido en la mayoría de las salas de cine mexicanas, ya que usualmente presenta sus ideas y conceptos a través de métodos abstractos. Esto probablemente se deba a que su formación como cineasta, se llevó a cabo en el extranjero, por lo cual ha implementado prácticas y costumbres muy distintas a las que solemos ver en nuestro país. Dicho sea de paso, ha logrado muchísimo reconocimiento a nivel nacional como internacional gracias a su variada filmografía.

En su nueva película, Fauna (la cual formó parte de la programación del TIFF 2020 y próximamente de la selección oficial de largometraje mexicano en competencia dentro del Festival Internacional de Cine de Morelia) aborda de lleno lo que significa el concepto de metaficción. Aquí, vemos cómo una joven pareja tiene como objetivo llegar a un pequeño poblado, para poder visitar a la familia de esta chica llamada Luisa (interpretada por Luisa Prado), a quien le acompaña su novio Francisco (interpretado por Francisco Barreiro). Lo curioso aquí es que ambos representan a una ficción de sí mismos ya que ambos «personajes» también son actores para esta historia, aunque sin alejarse totalmente de su realidad como personas y actores en nuestro mundo no ficticio. Aquel que habitamos y, justo antes de llegar a su destino final, se encuentran con Gabino (interpretado por Gabino Rodríguez), el hermano de Luisa, quien irónicamente también representa a una versión alterna de sí mismo.

Poco a poco lo que conocemos como realidad se mezcla con la ficción a través de situaciones hilarantes e ingeniosas, pero que jamás dejan de ser sutiles. Esto logra crear un juego de verdades y mentiras donde se intentará descubrir qué es qué y quién es quién. Pero si crees que esto suena algo complejo de seguir, en un punto de la trama el personaje de Gabino comienza a describir un libro que ha estado leyendo y cuando menos lo esperas, ya estamos viendo otra ficción en donde estos tres actores interpretan a personas distintas a las que se nos habían presentado en un inicio, narrando algo completamente diferente y que sirve como metáfora para muchos aspectos de la sociedad moderna en México.

Lamentablemente aquí entran en juego algunos vicios que tiene este director, pues lo que nos quiere contar requería de un montaje mucho más arriesgado y elaborado —tal vez algo similar a lo que vemos en Ladrón de Orquídeas (Jonze, 2003)— ya que su ritmo crea una sensación de letargo de la cual es difícil despejarse. Por otra parte, la propuesta visual es muy plana, cuando pudo ser un aspecto que se pudo haber explotado al máximo para enriquecer una historia con estas características. Sonoramente más de lo mismo, nada destacable que enaltezca a estos mundos e historias.

Al final, Fauna se pierde poco a poco en sus propias ambiciones. Es un producto entretenido, sí; original, en cierto modo también, y por eso duele tanto que se haya quedado a medio camino, cuando todo el tiempo rozó lo excelso.

TIFF 2020: Review de 'Fauna'
6.5Nota Final
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