FICM 2021: Review de ‘Estación catorce’

Luis es un niño de tan solo 7 años que mientras se encuentra tomando clases en la escuela local, se ve obligado a evacuar su salón junto con el resto de sus compañeros para refugiarse de un potencial acto de violencia en el pequeño pueblo en el que radica. Una vez que el peligro se aleja, se descubre que una familia ha sufrido un atentado y han perdido la vida en el proceso. A partir de aquí, muchos de los habitantes del pueblo, incluyendo al padre de Luis, visitan el hogar de las personas que fueron asesinadas y comienzan a saquear sus pertenencias. A raíz de esto se nos hace hincapié en la pérdida de la inocencia y la normalización de la violencia en la vida de Luis y el resto de los infantes que habitan el poblado. Su crecimiento ha sido manchado y pervertido.

Estación catorce es una película que se centra en los efectos de la violencia y cómo esta afecta cada rincón dentro de la vida de Luis y su familia. Su padre es una persona humilde y trabajadora, aunque también ingenua y capaz de ser cruel física y verbalmente si se le provoca. Básicamente estamos ante una clásica coming of age en cuanto a estructura se refiere. Aquí, la escritora y directora Diana Cardozo no pretende formar juicio alguno hacia sus personajes sino en su lugar, mostrarnos una mirada distinta de un mundo que todos conocemos, sin dejar de lado el tejido social de México que lamentablemente sigue cobrando víctimas que no solo son provocadas por armas de fuego, sino víctimas que reciben heridas de espíritu, heridas que en un niño pueden ser tan profundas que se les impide vivir una infancia normal. Sin embargo, a pesar de contar con una propuesta interesante utilizando un concepto poco original, es su tratamiento lo que provoca que se sienta como un proyecto insuficiente y que no termina por aportar algo verdaderamente destacable dentro de los temas que aborda.

A pesar de que la película se desarrolla en el pueblo de Estación catorce (el cual se encuentra muy cercano a Real de Catorce) también sirve como una analogía y representación de las etapas que debemos atravesar en nuestras vidas. Cardozo nos ofrece una mirada interesante pero poco efectiva sobre las infancias interrumpidas y que a través de Luis, intenta representar aquello que hemos perdido pero que no logra representar a la perfección.

Calificación
3