FICM 2021: Review de ‘Los minutos negros’

Tras la prometedora Bajo la sal (un thriller policiaco de mucho interés protagonizado por Irene Azuela), tuvieron que pasar 13 años para que el director Mario Muñoz se pusiera nuevamente detrás de cámaras para así entregarnos su segundo largometraje, Los minutos negros, el cual está basado en la novela homónima de Martin Solares, quien también funge como co-guionista de esta producción.

Con un elenco que incluye a un siempre cumplidor Leonardo Ortizgris, además de Carlos Aragón, Enrique Arreola, Sofía Espinosa, Kristyan Ferrer, entre otros; estamos ante un filme del que se puede vislumbrar una excelente manufactura, notándose un buen trabajo de diseño de producción, scouting y sobre todo una fotografía excelsa por parte de Federico Barbabosa quien ejecuta planos llenos de contrastes entre sus elementos, sobre todo cuando la historia nos transporta a locaciones que se llevan a cabo en exteriores, donde el nivel aumenta notoriamente e incluso esto se ve reforzado en su parte final.

Sin embargo, a este thriller le hace falta una mayor ejecución para que un proyecto tan ambicioso tuviera resultados sobresalientes ya que termina quedándose bastante corto en cuanto a sus aspiraciones. Y es que a pesar de las buenas intenciones de su director de construir un producto seco, adulto y sin concesiones, influenciado claramente en el cine de David Fincher, lo cierto es que le termina faltando un poco de todo. Más suspenso, más fuerza en las imágenes, más acidez, más madurez, y sobre todo un guion mucho mejor trabajo para la construcción de escena a escena así como en el desenvolvimiento de los personajes, muchos de ellos rayando el cliché y la parodia involuntaria. El ejemplo perfecto de esto se ve reflejado en el personaje de la periodista interpretada por Sofia Espinosa, la cual en un esfuerzo desesperado de ser socialmente correcto en los tiempos que corren, arroja unas cuantas frases milenarias que solo provocan cierto grado de cringe para posteriormente ser ninguneada conforme la trama avanza y traicionar la esencia de su propio personaje (lo cual no es culpa de la actriz por supuesto).

Todas las buenas intenciones están en Los minutos negros, de hecho hay un par de momentos altamente sobresalientes que se te quedan grabados en la retina rumbo a su recta final, sin embargo el resultado final es anecdótico, con ambición pero irregular en la exposición de todas sus ideas a la pantalla, lo que no la priva de ser un producto de género, algo muy escaso en la cinematografía mexicana y que con un mejor desarrollo muy probablemente se hubiese convertido en una gran película. 

Calificación
3