FICM 2021: Review de ‘Una película de policías’

Dejando de lado al clásico y famoso trío de directores mexicanos que son reconocidos tanto nacional como internacionalmente, quizá Alonso Ruizpalacios sea uno de los directores contemporáneos más interesantes, talentosos y creativos cuyo talento pudiera ser equivalente al de alguno de estos tres hombres a quienes me refiero. Con tan solo tres largometrajes en su filmografía, Ruizpalacios ha logrado abordar múltiples temas e historias haciendo gala de un estilo muy particular que logra manejar con un pulso muy firme en cuanto a su visión y narración artística se refiere. Con Güeros nos adentramos a una especie de road movie con una serie de personajes que se sentían ajenos a su propia realidad, buscando refugiarse en el pasado mientras que con Museo, se nos presenta una heist movie que termina por ser un análisis de un par de personajes que buscan encontrar su propia identidad llevando a cabo uno de los actos más famosos y desafortunados dentro de la historia de la cultura mexicana. Ahora, con Una película de policías nos vuelve a presentar una especie de híbrido de géneros que navega con enorme soltura entre la ficción y la realidad, no sin dejar de lado el hecho de que estamos observando un documental sobre nuestro presente.

No se puede negar que nuestras fuerzas de seguridad pública más que hacernos sentir seguros, nos transmiten una constante sensación de intranquilidad y desconfianza. Uno le reza a todo aquello en lo que cree cada vez que nuestro camino se tiene que cruzar con una de estas mujeres u hombres que portan un uniforme que los convierte en figuras con un enorme poder sobre nosotros. Si bien es cierto que no se puede generalizar, existen ejemplos de sobra que demuestran lo poco empáticos y asertivos que pueden llegar a ser. En casos muy concretos pueden llegar a ser autoritarios, violentos e incluso, opresores. Por eso es que resulta tan interesante que un director como Ruizpalacios haya decidido crear una película en torno a la realidad de estos servidores públicos.

De entrada, Una película de policías comienza con tintes de sátira presentándonos a un par de personajes sobre los cuales se nos irán mostrando una serie de situaciones que nos servirán para experimentar un poco sobre el día a día de estas personas. La primera de ellas es la oficial Teresa (encarnada con mucho encanto por Mónica del Carmen) mientras que el segundo policía a quien conocemos se le conoce como Montoya (interpretado con gran presencia por Raúl Briones). A cada minuto que pasa, esta sátira empieza a convertirse en lo que su director siempre tuvo bajo la mira, un documental que no solo humaniza en cierto modo a estas polémicas figuras, sino que también sirve como una crítica muy severa hacia el sistema que les crea y administra, además del insuficiente entrenamiento que reciben antes de que se gradúen como fuerzas de seguridad pública y sobre todo, sirve como un análisis muy importante hacia la corrupción que les consume y encima demanda una tajada diaria para que puedan tener acceso a equipo y armamento «decente y en buen estado» porque al fin y al cabo, ellos también ponen en riesgo sus vidas cada vez que pisan las calles.

Gracias a la dirección y visión de Ruizpalacios, las risas iniciales terminan por convertirse en un trago muy amargo hacia la recta final, revelando que los victimarios también son víctimas como nosotros. Claro que esto no justifica de forma alguna las múltiples atrocidades que muchos de estos oficiales han cometido en contra de la sociedad pero sí les otorga matices muy interesantes porque a final de cuentas, todos somos humanos y como tal, estamos lejos de ser perfectos. Todos queremos llegar a casa sanos y salvos después de un día pesado y ser abrazados por aquellos a quienes amamos. Ruizpalacios logra capitalizar esa sensación con un par de personajes enormemente trágicos y carismáticos por igual, quienes logran plantear una serie de cuestionamientos en nosotros, sobre cómo deberíamos relacionarnos e interactuar no sólo con figuras públicas como los policías, sino con todos aquellos que nos rodean para poder mejorar nuestro futuro como nación.

Calificación
4