Una de las tendencias más frecuentes dentro del cine documental mexicano es el enfoque en historias sobre lugares o personajes marginados. Algunos hacen uso de narrativas que van directo al grano, mientras que otros se deciden por un enfoque más poético e intimista. Cosas que no hacemos resulta ser un ejemplo de éste último en donde la cámara se convierte en un personaje que observa pero no juzga, solo está ahí como si se tratara de una presencia omnisciente. Mira y nos muestra sin preguntar, donde la naturalidad de sus personajes logra hacernos comprender los problemas que enfrentan día con día, para de ahí sacar una conclusión sobre sus vidas.

Este documental de Bruno Santamaria es su segunda producción donde nos presenta a un joven mexicano que habita en un pueblo nayarita. Este chico tiene un objetivo, el cual es obtener el permiso de sus padres para poder vestirse como mujer, ya que quiere que su identidad sea aceptada como tal. Este personaje también da clases de baile a algunas de las niñas y niños del poblado, además de trabajar en una tienda de venta de ropa. Tomando esta introducción de personaje, se nos presentan una serie de sucesos que nos invitan a conocer la dinámica del pueblo, mientras que muchos habitantes miran con extrañeza y fascinación la realidad que les rodea. Un lugar que se siente como un ente vivo y que respira cada vez que estas personas se sienten libres de ser como son.

La película está llena de momentos interesantes, donde destacan la magia de su inicio o la intimidad de una conversación entre un padre y su hijo. Es justo este estilo el que logra mantenernos enganchados a lo largo del metraje. Sin embargo, su desenlace se siente algo precipitado, el cual es otro síntoma que suelen tener este tipo de trabajos, donde a pesar de tener un tema y protagonista tan interesante, se nos deja con ganas de un desarrollo mucho mayor. Se siente como si no hubiesen sabido crear un relato mucho más poderoso, donde tal vez hizo falta mayor oficio por parte de su director para llevar esta historia hacia un destino más cautivador. Cosas que no hacemos es una película simple pero bella y que cuenta con planos muy hermosos, pero eso es todo lo que se puede decir sobre la misma. Una lástima.

FICUNAM 11: Review de 'Cosas que no hacemos'
Positivo
  • Las imágenes que capta
  • Su mirada intimista
Negativo
  • Conclusión
6.5Nota Final
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