En los últimos años, el director Christian Petzold se ha consolidado como un autor al que debemos prestarle atención. Esto debido a que a pesar de que nos cuenta historias que a primera instancia parecen tener poco qué decir, en realidad, su estilo narrativo casi anecdótico es precisamente el sello característico de su trabajo como director ya que suele contarnos cosas mucho más profundas y que se esconden a simple vista. En cierto modo, exige y demanda la atención de los espectadores. Es posible que esto reduzca el público que esté dispuesto a consumir su cine, ya que no todos cuentan con la paciencia suficiente para ver películas de un ritmo muy pausado (mas no contemplativo).

Este director cuenta con una filmografía bastante reconocida con trabajos como Transit Phoenix y en Undine, nos introduce a la historia de una mujer llamada Undine (Paula Beer), quien trabaja como historiadora alemana en un museo de Berlín, donde es la encargada de dar lectura sobre el desarrollo urbano de la ciudad a los grupos visitantes. Tras una ruptura amorosa, conoce a un buceador llamado Christoph (Franz Rogowski), de quien se enamora perdidamente hasta que cierto accidente nos remitirá al mito que tiene relación con el nombre de la protagonista.

De esta forma, Petzold deja de lado los dramas históricos para abordar una historia que navega entre el drama y la fantasía. A través de diversos elementos que pueden parecer circunstanciales, se va tejiendo y exponiendo la trama a través de las lecturas de Undine hacia su público, pues todo está conectado y las metáforas siempre están presentes. Esto nos muestra cómo es que Undine y Christoph forman su relación, sueños y aspiraciones, ya que estos son elementos que terminan afectando el desarrollo de su romance. La mitología detrás de las ondinas cumple una función en específico para la historia de esta película, pues sobre este mito es que se construyen los puentes que conectan a sus protagonistas y a la ciudad en la que viven.

Petzold no nos ofrece una respuesta en concreto, pues desea que veamos lo que va más allá del mito y del romance de sus protagonistas. Undine es una película que nos hace navegar hacia el pasado, para lograr conocer nuestro futuro. Es ahí donde encontramos el sello de este director. Por lo tanto, este relato termina siendo algo muy interesante, fascinante y que se ve reforzado por las emotivas actuaciones de los actores principales. La dinámica que vemos entre ambos se siente orgánica y natural.

¿Pero cuál es la finalidad del mito en esta historia? Quizá sea para unir y subrayar el pasado de una ciudad y su simbiosis con el futuro de una relación. Pero es el público quien deberá definir si ese vínculo es suficiente para establecer su amor u odio hacia este largometraje.

FICUNAM 11: Review de 'Undine'
Positivo
  • Reinvención del mito clásico
  • La dupla de Beer y Rogowski
Negativo
  • Ciertas escenas que llegan a confundir
8Nota Final
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