Juan Jose Campenella, es aquel director que en el año del 2010, dio el segundo Oscar a Mejor Película extranjera a Argentina, con el El secreto de sus ojos, tras varias años trabajando en televisión y una película animada, regresa a su país a presentar una comedia inteligente que se presenta como una sátira al cine y a las nuevas generaciones y aquellas que se quedan en el olvido. Y lo hace de una manera, que si no es tan brillante como sus anteriores trabajos, está más cercana a lo mejor que llegó a hacer en ese periodo de ausencia.

La película es El cuento de las comadrejas, en donde nos habla de un grupo de personajes que hicieron cine en la época dorada argentina y ahora viven juntos: una actriz, su esposo un fracasado actor y ahora pintor, un escritor de películas y el director de ellas, conviven recordando épocas pasadas, pasando sus tiempo entre pasatiempos y todo parece ser como las historias con final feliz, de ensueño, sin embargo todo cambia con la aparición de dos jóvenes que casualmente llegan a la residencia donde viven, que sin intenciones iniciales se van integrando a la vida de la actriz, quien añora sus años mosos, y que a partir de este encuentro, la relación de los cuatros cambiara, trayendo a flote muchos secretos olvidados y escondidos.

Campenella, regresa a la comedia, con una sátira que bien funciona como fábula e inicia y se mantiene como una comparación de las comadrejas, aquellas alimañas que sólo atacan a los gallineros para robarse los huevos y así subsistir, mientras que también nos da una moraleja mientras vemos el largometraje. El Cuento de las Comadrejas tiene si bien un argumento bastante inteligente y suspicaz donde los puntos más altos los logra gracias a sus ingeniosos diálogos que logran transmitir y explotar el carisma sus cuatro actores principales, que son parte importante del cine nacional argentino. Estos actores encabezados por Graciela Borges, Norberto Imbert, Luis Brandoni y Marcos Mundstock  logran una química perfecta en pantalla y es esta la que logra mantener a flote la película en un punto donde la trama se vuelve casi predecible sin dejar de ser ingeniosa y mordaz.

El cuento de las comadrejas, es divertida y apunta a una comedia un poco ligera, pero que así misma es auto crítica en los defectos que abundan en los seres humanos y demuestra la brecha generacional que se tiene entre estos personajes. Sin duda, Campenella no ofrece nada nuevo, pero para la cartelera mexicana es una película interesante y que apunta un público más especializado entre tanto blockbusters y ahí es cuando se siente como un respiro y a veces las comedias mexicanas carecen.

Reseña de El Cuento de las Comadrejas
Positivo
  • Dialogos
  • Comedia
Negativo
  • Final predecible
7.5Nota Final
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