Probablemente muchos están familiarizados con esa extraña sensación que precede a la realización de que algo no anda bien. Ese escalofrío, que recorre nuestro cuerpo y nos enchina la piel; que nos hace sudar y sentir un vacío en el estómago. El sexto sentido le llaman algunos. Ese que te puede ayudar a evitar situaciones peligrosas. No sé si este sexto sentido me haya salvado la vida, pero sí me ha ayudado a librarme de malos momentos, posibles asaltos y situaciones similares. Este sentir es sumamente incómodo y te llena de una ráfaga de adrenalina que a veces es difícil controlar y, si eso sientes cuando solamente existe la posibilidad de sufrir algún daño por parte de alguien más, no me quiero ni imaginar lo que sienten aquellos que han experimentado situaciones tan graves como asaltos, acosos o casos mucho más graves que pueden terminar en la muerte.

Cuando uno experimenta este tipo de situaciones la reacción más normal es el miedo. Miedo a salir y llevar a cabo tu vida de forma normal. Este miedo se ve alimentado por la inseguridad que existe en muchísimos lugares alrededor del mundo, pero que en un país como México, es una de las principales características de nuestra sociedad y actualidad. Recuerdo conversaciones con amigos y amigas donde se nos invitaba a evitar ciertas zonas o lugares porque son el nido de incontables fechorías. Es una realidad muy triste si se le analiza ya que se nos limita como sociedad, a llevar una vida plena por decirlo de alguna forma.

Precisamente este sentir y limitaciones son las que experimenta Casey Davies (Jesse Eisenberg), un hombre de mediana edad con una nula vida social y que a juzgar por lo que vemos reflejado en pantalla, cuenta con una serie de características psicológicas que lo vuelven un blanco fácil. Es introvertido, inseguro, de baja autoestima y siempre en busca de aceptación por parte de personas, lugares o lenguajes con los que ni siquiera se siente verdaderamente identificado. A los pocos minutos de iniciada la trama, este personaje es víctima de un asalto, acompañado de una terrible golpiza. Como era de esperarse, después de un lento proceso de recuperación física, comienza a manifestar las secuelas psicológicas de dicho evento. Le es imposible salir por la noche (hora en la que ocurrió el asalto), sintiéndose completamente vulnerable. Es así que una serie de eventos y decisiones le llevarán a toparse con un dojo de karate, donde Alessandro Nivola interpreta al Sensei de dicho establecimiento. Después de ver el desarrollo de una clase, decide inscribirse y aprender esta arte marcial para volver a ganar la confianza que perdió (si es que alguna vez la tuvo), además de no volver a ser una víctima.

Poco a poco veremos como la masculinidad e identidad personal de Casey es cuestionada por parte de su Sensei, quien a través de situaciones y diálogos hilarantes, nos mostrará otro de los factores más interesantes de esta película. La masculinidad tóxica. Este elemento funciona muy bien para la trama que se nos cuenta ya que se aborda de forma muy inteligente, representando una serie de ejemplos a través de varios personajes en donde incluso se asegura que solo los hombres de verdad pueden escuchar el Metal. No quiero entrar en muchos detalles para no arruinarles la película pero este es uno de sus elementos más fuertes. Además, la bellísima Imogen Poots sirve como el blanco perfecto para demostrar todo esto que les comento, ya que al ser el único personaje femenino de importancia en la trama, es otra víctima de esta sociedad enferma en la que vivimos. Estoy seguro que todo el desprecio y abuso que es representado aquí, es similar o incluso mucho más grave en muchos lugares de nuestro país.

El Arte de Defenderse podrá ser una comedia negra, pero es sumamente inteligente en cuanto a los temas que aborda y representa en pantalla. Es muy probable que en algún punto de nuestras vidas hayamos sido víctimas o victimarios, pero la violencia, el abuso y el desprecio hacia «los débiles» jamás será una excusa válida para llevar a cabo estos actos tan deplorables. Esta cinta se mofa de esos bullys de mente cerrada y retrógrada que tal vez vivan en la casa de a lado, o peor aún, alguno sea nuestro amigo. A lo que se nos invita con este filme es a ser humanos y empáticos, pero sobretodo, a ser valientes y jamás dejarnos pisotear por alguien así.

Review de 'El Arte de Defenderse'
Positivo
  • La historia es muy interesante
  • Los personajes
  • El humor
Negativo
  • El ritmo puede ahuyentar a varios
8Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
8.8