Para mucha gente, Taika Waititi saltó a la fama en el año 2017 cuando dirigió Thor: Ragnarok, una de las películas mejor recibidas dentro del MCU. Pero su estilo ya se había definido con sus dos películas anteriores, What We Do in the Shadows y Hunt for the Wilderpeople, las cuales tuvieron muy buena recepción por parte del mundo anglosajón (más que en cualquier otro lugar del planeta). En esta ocasión regresa con Jojo Rabbit, una cinta que ha sido aclamada por la industria y el público, donde incluso llegó a ganar el premio de este último sector en el Festival Internacional de Cine de Toronto.

Jojo Rabbit nos cuenta la historia de un niño alemán (Roman Griffin Davis) quien está siendo adoctrinado para convertirse en todo un nazi y que cuenta con un amigo imaginario muy peculiar. Adolf Hitler (interpretado por el mismísimo Taika Waititi). Este pequeño, como parte de su adoctrinación, asiste a un campamento en compañía de otros niños de su edad para ser entrenados bajo la supervisión del Capitán Klenzendorf (Sam Rockwell). Durante uno de los entrenamientos con armas, Jojo sufre un accidente, por lo cual es dado de baja de dicho lugar y a su vez, se le encomienda a trabajar como repartidor de propaganda nazi. Poco después, descubre un secreto en su propio hogar ya que su madre (Scarlett Johansson) ha decidido resguardar a una joven judía (Thomasin McKenzie), lo cual provocará que Jojo ponga en duda sus propias creencias.

Esta película resulta ser una adaptación de Caging Skies, un libro escrito por Christine Leunens y cuyo guio fue escrito por el propio Waititi. Como era de esperarse, su versión de la historia cuenta con una serie de personajes muy simpáticos e incluso conmovedores, donde brillan especialmente tres factores: La relación de Jojo con su madre; la forma en que se desenvuelve la amistad de este niño con la joven judía y la pura y bella amistad que tiene con un joven llamado Yorki. Como muchos esperaban, el filme cuenta con elementos cómicos al más puro estilo de este director, pero contrario a lo que un podría esperar con un amigo imaginario como Hitler, la película se va a terreno seguro y en ningún momento busca ser subvertiva, presentando a los nazis más como una caricatura, que como figuras que puedan ser analizadas a fondo, a excepción del personaje interpretado por Sam Rockwell. Esta «banalidad» puede no ser del agrado de todos y una causa de división entre los espectadores más exigentes.

Muchos han mencionado lo obvio, esta producción luce y se siente como cualquier trabajo de Wes Anderson o incluso, La Vida es Bella de Roberto Benigni. Mostrándonos la pérdida de la inocencia de un niño que debe afrontar los momentos más crueles y difíciles de una guerra. Entre sus puntos a favor se puede decir que Jojo Rabbit en ningún momento intenta manipular a la audiencia, sino en su lugar, generar simpatía en los espectadores para que logremos entender todo lo que pasa por la cabeza de su protagonista. De igual forma, en su sátira encuentra la forma de conmovernos a través de momentos genuinamente hermosos, desde la conversación de un hijo con su madre, hasta la ayuda de quien menos se esperaba, sabiendo que le puede costar la vida. También hay que hacer mención al gran diseño de producción y sobretodo, al diseño de vestuario a cargo de la mexicana Mayes C. Rubeo, quien incluso logró obtener una nominación al oscar en dicha categoría.

Sin duda, un filme como Jojo Rabbit dividirá opiniones y dependerá del público mexicano decidir si es o no de su agrado. Lo que es un hecho, es que es una película que si bien no es perfecta, tiene mucho corazón. Tal vez te aburra o decepcione, pero será muy difícil que no logre conmoverte y dejarte con un grato recuerdo mientras inicias tu paso hacia la salida del cine.

Review de 'Jojo Rabbit'
Positivo
  • Producción
  • Scarlet y Roman
  • Sin manipulaciones
Negativo
  • Mashup de estilo
  • Complaciente
  • Comedia sobre un tema delicado
7.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
8.2