Sin duda una de las franquicias más redituables de este siglo es todo lo que tiene que ver con Rápido y Furioso, una saga que estuvo al borde de la extinción, pero que un visionario cazafortunas como Dwayne Johnson le vio el brillo que algunos ya no le veían y es así como a partir de la quinta entrega cambio totalmente el estilo de carreras callejeras y conflictos urbanos por un giro diferente, uno más al puro estilo de James Bond pero sin su elegancia, de Ethan Hunt pero sin su carisma, de John Wick pero sin ser tan letal, pero plagado de autos caros, persecuciones increíbles, secuencias de acción irreales y villanos tan cliché que te dolerán los ojos al escuchar sus diálogos. Pero dentro de este gran universo existen un par de personajes que en las últimas entregas le han robado protagonismo al mismo Vin Diesel, personaje central de la saga y que llegan ahora con su propio spin off: Hobbs and Shaw.

Para esta aventura conoceremos a la agente de la MI6, Hattie Shaw (Vanessa Kirby) quien resulta ser la hermana menor de Deckard Shaw (Jason Statham). Todo sale mal durante una misión en el que la unidad de la agente Hattie intenta recuperar un letal virus por lo que resulta inculpada de liquidar a su unidad y de robar el arma biológica. El problema es que Reino Unido y Estados Unidos se unen para enviar a sus dos rastreadores más eficaces, Luke Hobbs (Dwayne Johnson) y Deckard Shaw, quienes al enterarse de su participación en el caso se negaran a cooperar juntos, situación que terminará por quedar atrás cuando descubran que una organización criminal mundial está tras el virus, enviando a su propio sabueso, Brixton, un ex agente cuyo cuerpo fue alterado y modificado para ser superior en todos los sentidos, por lo que la hermana de Shaw y el mundo corren peligro.

David Leitch es el encargado de dirigir Hobbs and Shaw, director que ha ganado fama con sus películas de acción en las que ha participado como John Wick, Deadpool y Atomic Blondie, ahora el mismo ha decidido llevar su habilidad para crear enormes secuencias y coreografías desafiantes al tope. La verdad es que es este precisamente el problema con la cinta, ya no sabe uno si estamos viendo una película de superhéroes o una de agentes secretos humanos comunes y corrientes. Es cierto que las películas de Rápidos y Furiosos ya rompían todo tipo de reglas de la física, pero esta ocasión ya rayan en lo inverosímil.

La trama escrita por Chris Morgan y Drew Pearce parece una broma, así es, reciclada de algún otro lado… Coff, Coff, Misión, Coff, Imposible 2, donde el verdadero entretenimiento se encuentra en la peculiar relación odio y amor entre los personajes de Johnson y Statham, quienes demuestran tener una interesante química, la cual es lo único que mantiene a flote la película. Es una lástima dado que contaban con el talento de Idris Elba, interpretando al villano en turno, el cual pudo haber sido memorable de haber tenido el desarrollo indicado, pero su diseño muy burdo, con una motivación tan vaga y lleno de diálogos cliché. Al final el mensaje que quieren mantener en la trama se siente forzado en la última secuencia, sin sentido e innecesaria.

Para los fanáticos que esperan un película de Rápidos y Furiosos, se toparan con una película muy distinta, son su propia gracia, que también se estaciona en el mismo bache en el que cayo la franquicia en sus últimas entregas. Puede que sea entretenida pero dista mucho de ser buena.

Review de 'Rápidos y Furiosos: Hobbs y Shaw'
Lo Bueno
  • Química de protagonistas
Lo Malo
  • Guión
  • Actuaciones
5.5Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
1.8