El universo cinematográfico de Marvel ha llegado al final de su fase 3 con el estreno de Spider-man Lejos de Casa, la cinta que cierra de una vez por todas el circulo que inició hace 10 años con Iron Man. Sin duda el trabajo de Kevin Feige como productor de esta película no ha sido nada fácil, tomando en cuenta de que la película previa, Avengers Endgame, ha arrasado en taquilla y contó con un envidiable elenco, situación que coloca en una difícil situación a la continuación de la incursión de Spidey en las películas de Marvel Studios. Para esta situación Jon Watts regresa después del más que buen trabajo que logró en Spider-man De regreso a casa.

En esta continuación, Peter Parker se encuentra total y completamente abrumado por la carga que es ser considerado el sucesor espiritual de Iron Man tras los eventos acontecidos en la batalla de Thanos, para colmo, Nick Fury se encuentra buscando sus servicios para enfrentar una amenaza que pone en peligro a toda la tierra. Sin embargo, Peter prefiere dejar todo a un lado y tomar una vacaciones con sus compañeros de clase y la chica que le gusta, MJ. La situación saldrá de control cuando el ex dirigente de Shield secuestre literalmente el viaje del joven arácnido y termine conociendo a un personaje de nombre Quentin Beck, bautizado como Mysterio,  quien busca toda la ayuda necesaria para detener a un grupo de villanos conocidos como los Elementals, los cuales provienen de otra dimensión.

Esta nueva película de Spidey continua la fórmula que funcionó en un principio, una historia de adolescentes lidiando con sus superpoderes, por fortuna los escritores Chris Mckenna y Erik Sommers logran darle un giro nuevo al personaje y por nuevo me refiero a enfrentarlo a una situación completamente diferente y es que siendo Spiderman un personaje con 7 películas a cuestas, no hay mucho tramo para innovar en cuanto a la construcción del personaje. Esta vez lo sacan de la ciudad y aunque por momentos se puede sentir un cambio forzado, lo justifican correctamente con la inclusión de Nick Fury en la trama. Los Tom Holland continúa su ascenso como Spider-man, algunos incluso ya lo consideran el mejor representante del personaje gracias a su carisma y a ese mood juvenil que le ha impreso a Peter Parker. Los personajes secundarios continúan ahí para hacer amenos los momentos dramáticos o serios de la película, situación que aunque a muchos les moleste, es un sello característico de los estudios y que además de los Guardians of the Galaxy es donde más justificado se siente.

Lamentablemente a nivel argumental siguen existiendo huecos que no terminan por ser desarrollados, situación que te da la sensación de ver un producto  incompleto, sobre todo en temas como el Blip, el cual cuenta con una explicación muy forzada, otro punto a resaltar que de la nada aparece es el naciente romance de Peter Parker con esta nueva Mary Jane, interpretada por Zendaya, la cual por cierto no causó polémica alguna. Esta nueva Mary Jane es diferente, es introvertida, inteligente, se preocupa por el ambiente y otras causas sociales, muy alejada de la versión calcada del papel de Kirsten Dunst. Este nuevo intento de recrear la complicada relación entre estos dos personajes, ya se encuentra de manera espontánea en la trama dejando a un servidor con la sensación de que por ahí pudieron explotar más la situación, se nota la presión de Zendaya por tomar protagonismo en la trama.  Pero sin duda donde el chiste continua y no es nada bueno, es en esa onda de hacer menos a Nick Fury, situación que se viene dando desde Captain Marvel y ahora está presente en esta nueva cinta.

El villano es sin duda la mejor parte de la película, un personaje interpretado por Jake Gyllenhaal de gran forma, los efectos especiales usados para llevar a cabo tanto sus proezas están muy bien realizados y acertaron completamente en el uso de sus poderes, regalandonos una de las mejores secuencias de la película y que además dejará satisfechos a todos los fanáticos del personaje, tanto de la historieta como de la animación noventera. Fuera de esto, el arco argumental del personaje vuelve a ser flojo, falto de una motivación fuerte, Marvel continúa con su tendencia de hacer películas con villanos planos, con sus marcadas excepciones.

Spider-man Lejos de Casa es una película típica del universo Marvel, muchos chistes, algunos funcionan, otros no, muy vistosa y entretenida, pero nada más, no es un espectacular cierre de una era en Marvel y que se sostiene por algunas buenas secuencias y sobre todos por esas dos escenas de después de los créditos que no pueden perderse.

Review de 'Spider-man: Lejos de Casa'
Lo Bueno
  • Efectos Especiales
  • Las escenas Post créditos
Lo Malo
  • Huecos argumentales
  • Villano mal desarrollado
7Nota Final
Puntuación de los lectores: (0 Votes)
0.0