Sí existe una franquicia que vive de sus viejas glorias y que más veces ha hecho sufrir a sus seguidores es sin lugar a dudas Terminator, historia que en sus orígenes fuera producida, dirigida y escrita por James Cameron, quien sorprendió en 1984 con la película debut de este personaje que lanzaría a la fama a Arnold Schwarzengger. Sería hasta 1991 cuando, la secuela, Terminator 2 The Judgment Day se estrenará, llegando a ser considerada como una de las mejores películas de acción de todos los tiempos. Ahora 28 años después llega nuevamente de la mano de su creador original una secuela que hace a un lado las tres horribles continuaciones y colocando a esta película como el verdadero siguiente capítulo denominado Terminator Destino Oscuro.

La trama en esta ocasión se centra en Grace, una nueva viajera en el tiempo con la misión de proteger a Dani Ramos, una chica en la que recae el destino de la humanidad en el futuro; la amenaza que persigue a estos personajes es una nueva clase de Terminator, mucho más mortífero que las anteriores, afortunadamente no estarán solas y recibirán la ayuda de la legendaria Sarah Connor, quien regresa para ayudarles a salvar a la humanidad por segunda vez.

Terminator Destino Oscuro es una secuela innecesario, no lograron alcanzar los estándares prometidos como que sería la secuela definitiva y que cerraría la franquicia, el trabajo de Tim Miller, quien es el director, en las secuencias de acción es visible, pero también su fuerte inclinación por el humor hacen que haya momentos que comicidad forzada, por fortuna no son muchos. Y es ese precisamente el problema en la película, no la dirige James Cameron y se nota.

En este regreso que se anunció con bombo y platillo de James Cameron a la franquicia, como Productor y escritor, todos esperábamos una historia lo suficientemente interesante y que cambiará el rumbo que ha tomado la franquicia, pero lamentablemente, la película utiliza la fórmula de que si algo está bien no hay necesidad de cambiarlo y con el pretexto de que la historia tiende a repetirse, nos regalan una historia que para nada se siente fresca, incluso por momentos se queda al borde de la sobreexplotación de sus propios chistes. El guión adolece, por todos lados, los momentos épicos son contados y para nuestra mala suerte nos los muestran en los avances por lo que el factor sorpresa se pierde completamente. Existe algo que me molesta sobremanera, sí, las máquinas son tan inteligentes como para acabar con la raza humana, como es que siempre envían a un Terminator con Upgrades tan similares y que siempre hacen exactamente lo mismo, pero bueno, esto es Hollywood.

En el tema de las actuaciones, vamos a ser francos, el talento latino, la verdad es que yo lo sentí incómodo, lo intentan pero no sobresalen, incluso gracias al horrible doblaje que reciben en la versión para la pantalla de nuestro país es francamente hasta ofensiva y cuando me refiero a doblaje, no me refiero a que la haya visto en español hablado, más bien las secuencias donde los personajes mexicanos hablan, fue sustituida. Por talento latino me refiero a Diego Boneta, el mexicano que sorprendió con su interpretación de Luis Miguel, únicamente cuenta con 10 o 15 minutos para demostrar su talento, pero cuando se tiene un personaje tan desechable no se puede hacer mucho. En el caso de Natalia Reyes, en su papel de Dani Ramos, el cambió de personaje desvalido y perseguido a líder de una futura resistencia, no se siente orgánico y eso también afecta el desenlace de la cinta. Quien verdaderamente sorprende es Mackenzie Davis en el papel de Grace, una humana mejorada para enfrentar de mejor forma a los Terminators, se nota que se entrenó muy bien y tiene futuro en las películas de acción, además de que a pesar de lo golpeado de su personaje se ve muy bien en pantalla.

Sin duda Linda Hamilton y Arnold Schawarzenegger seguramente regresaron a retomar sus papeles que los inmortalizaron con el fin de darles un digno cierre, porque soñar no cuesta nada. En el caso de Arnold, hizo una reinterpretación de Pops y que prácticamente, no le siente nada bien y a pesar de todo el tiempo darnos guiños al entrañable T-800 que murió por nosotros, todos sabemos que quedo bien fundido en la acerera. Ahora Sarah Connor, ella sí que lo intenta y la verdad su personaje agrada, sigue siendo esa badass que cautivó a todos y la verdad es que a pesar de los años, lo sigue haciendo muy bien, lamentablemente su cierre no es tan poderoso como uno hubiera querido.

Los efectos especiales son un punto muy importante en estas producciones y la verdad es que a pesar de los avances tecnológicos, siguen sin verse creíbles algunos efectos y lamentablemente el hecho de que repitan y repitan la fórmula con los robots asesinos nos los deja bien parados, incluso algunos efectos de las películas originales se ven mejor y es obvio que se debe al uso de los efectos prácticos. Tampoco es que sean un desastre, son suficientes para hacernos pasar las dos horas plagadas de secuencias vistosas y explosivas.

Terminator Destino Oscuro es una película entretenida y que ciertamente está ligeramente mejor que las últimas tres películas de la franquicia, pero muy, muy lejos de la gloriosa Terminator 2 Judgment Day.

Review de ‘Terminator: Destino Oscuro’
Lo Bueno
  • Linda Hamilton y Mackenzie Davis
Lo Malo
  • Guión
6.5Nota Final
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