Courtesy of TIFF

TIFF 2021: Review de ‘As in Heaven’

Uno de los festivales internacionales que mejor se ha adaptado a nuestra nueva normalidad debido a la pandemia que estamos atravesando es el Toronto International Film Festival, el cual ha logrado crear un balance ideal entre la exhibición digital y presencial tanto para el público general, como para la prensa especializada. El año pasado ya tuvimos la fortuna de resultar elegidos para llevar a cabo la cobertura de dicho festival y para la edición de este 2021, no fue la excepción.

Después de un inicio un poco accidentado en esta segunda cobertura del TIFF 2021 (debido a problemas técnicos con la plataforma destinada a los visionados para prensa), una de las primeras películas que tuve oportunidad de ver fue As in Heaven, una película dirigida por Tea Lindeburg (la cual viene siendo su ópera prima) y que es una adaptación de la novela de Marie Bregendahl que fuera escrita en 1912. La novela y la película exploran la perspectiva de una joven llamada Lise (Flora Ofelia Hofmann Lindahl), quien vive en una granja en compañía de su familia en algún punto de la vieja Dinamarca. Al inicio de la cinta, se nos comparte la gran emoción que tiene esta chica ya que está a punto de convertirse en la primera mujer en poder dejar este escenario rural para poder asistir al colegio (algo inédito para la mujer en esos años) gracias a la ayuda y apoyo de Anna, su madre (Ida Cæcilie Rasmussen), quien dicho sea de paso, está a punto de dar a luz.

Con la trama centrándose en este periodo, se nos comunica que Anna ha tenido una visión con respecto a su parto, el cual augura un destino doloroso y su posible muerte si no es tomado en cuenta. A su vez, comenzaremos a explorar la mentalidad y sentimientos de Lise, quien tendrá una serie de encuentros que nos darán pistas sobre la perspectiva que tiene sobre sí misma, su sexualidad y su responsabilidad familiar. Conforme el tiempo avanza, todo parece indicar que la premonición de Anna puede ser cierta, lo cual llena de dudas a una joven que se encuentra dividida entre su deseo por encontrar un futuro lejos de un presente poco esperanzador y su incapacidad para darle la espalda a su madre, la única persona que ha apoyado su espíritu progresista. Lise se cuestionará a sí misma si Dios le está castigando por lo que le hemos visto hacer o decir a lo largo del filme.

Resulta muy interesante como Tea logra utilizar la base de la novela que está adaptando para abordar temas que siguen siendo universales y muy actuales, como el rol de la religión y el fanatismo en la sociedad —lo cual usualmente desencadena en actos o pensamientos extremistas por parte de las personas—, pero sin dejar de lado una especie de aura que remite al cine de horror en algunos momentos, además de hacer mucho énfasis en elementos que seguramente harán que el público femenino logre conectar de una forma más especial con su protagonista.

La propuesta visual y sonora de esta película es perfecta para lograr transportarnos a la época en que esta historia se desarrolla. La paleta de colores y el diseño de producción logran transmitir una sensación de cotidianeidad y ruralidad genuina, donde cada escena y encuadre que vemos pareciera ser una pintura. No cabe duda de que Tea Lindeburg dará mucho de qué hablar en los próximos años ya que posee una voz muy firme como directora y autora.

Calificación
4