Por Arturo P. Reyes.

El arte y el entretenimiento no necesariamente van de la mano, y el cine es uno de los mejores ejemplos de ello. Así como existen algunos bodrios plagados de clichés que culposamente llegan a ser entretenidos, existe otra extraña categoría de filmes que son excepcionales en muchos aspectos como las actuaciones; la complejidad de su guión; la eficiencia de su dirección o el trasfondo social que implican. Sin embargo, muchos de estos filmes resultan un tanto difíciles de ver, y como espectador, a pesar de que sabemos haber presenciado un espectáculo de gran calidad, nos sentimos verdaderamente aliviados de que al fin haya llegado a su desenlace.

He aquí un breve conteo de diez filmes galardonados con los premios más importantes de la industria fílmica en los últimos años, que quizás difícilmente quisiéramos ver por una segunda ocasión:

10.- LINCOLN (2012, Dir. Steven Spielberg)

Spielberg siempre se ha considerado uno de los grandes amos del entretenimiento. No en vano el alguna vez llamado «Rey Midas de Hollywood» tiene en su haber Indiana Jones, Jurassic Park, E.T., y un sinfín de clásicos que han entretenido generación tras generación.  Sin embargo, su retrato del presidente de los Estados Unidos, Abraham Lincoln, y su lucha por la abolición de la esclavitud, es sencillamente un somnífero.

Si, las actuaciones son fantásticas, Daniel Day Lewis nunca está mal, pero aquí está en una de sus mejores interpretaciones. Mismo caso aplica para Tommy Lee Jones y de Sally Field sólo puede decirse que nadie llora como ella. La recreación por su parte es de primerísimo nivel. Pero Spielberg falla en hacer una cinta anticlimática y poco dinámica para un tema que, de entrada, es basante pesado.

El Lincoln de Spielberg es capaz de dormir a todo aquel que no se sienta identificado o tenga un interés particular por el tema. Lo extraño del asunto es que el mismo director logró cautivarnos por completo (sin aburrirnos) en otras cintas que van en la línea como «La Lista de Schindler», «Amistad», o «El Color Púrpura».

9.- LA RED SOCIAL (THE SOCIAL NETWORK, 2010) Dir. David Fincher

El caso de este filme es uno de los más complejos, pues divide opiniones. De entrada es innegable la eficacia de Fincher en la dirección, ciertamente fue un «trampolín» para muchos de sus actores (Jesse Eisenberg, Andrew Garfield, Rooney Mara, Armie Hammer), pero sencillamente el actual y oportuno tema del «facebook» y los problemas legales a los que se enfrentaron sus creadores, no tuvo el dinamismo esperado quizás por un guión bastante político de Aaron Sorkin.

La red social no es una mala película, sencillamente no es fácil de apreciar. Es un tanto larga y vende una idea mucho más entretenida de lo que en realidad es. Curiosamente el efecto final es positivo y agradable, pero llegar al descenlace sin más de un bostezo es bastante difícil.

8.- ELLA (Her, 2013) Dir. Spike Jonze

El caso de «Ella» es punto y aparte. Tiene tanto que ser apreciado, visualmente es una gloria, las actuaciones grandiosas (tan sólo Joaquin Phoenix, Amy Adams y la voz de Scarlett Johansson en el elenco), la trama es fantástica: actual, crítica, compleja; La pregunta es ¿Por que Spike Jonze decidio filmarla con ese ritmo y esa duración?

De entrada le sobran por lo menos cuarenta minutos sin perder ninguna parte escencial de la historia, las tomas son interminables, el ritmo desesperante, parece no ir a ningún lado. «Her» dista mucho de ser un filme fállido, pero quizás si tuviera una re-edición, podría ser una obra maestra.

7.- WINTER’S BONE (2010, Dir. Debra Granik)

¿Alguien recuerda este filme independiente nominado a cuatro premios Oscar?, bueno, para quienes no resulte del todo familiar, fue ésta y no «X- Men» ni «Los Juegos del hambre», la cinta que sacó del anonimato a Jennifer Lawrence para después convertirse en la estrella del momento.

Este thriller cuenta en realidad con un excelente argumento y actuaciones extraordinarias por parte de Lawrence y John Hawkes. El problema se encuentra en la pretensión  de su directora de hacer un filme innecesariamente lento y pesado que pudo ser una verdadera joya con un ritmo más ágil, sin perder toda su complejidad. Buena película, sin duda alguna, pero bastante aburrida.

6.- EL ÁRBOL DE LA VIDA (The tree of life, 2011) Dir. Terrence Malick

Terence Malick realizó dos obras de arte en los años setenta. «Mundos bajos»(Badlands) y «Días de Gloria» (Days of Glory), que resultaban una auténtica poesía cinematográfica  en cuanto a visual, auditiva y narrativamente se trata.

Años más tarde Malick no ha perdido lo poético en cuanto al hermosísimo espectáculo visual que presenta, pero la narrativa al parecer se ha esfumado por completo en sus propios pensamientos que no llevan a ningún lado.

Protagonizada por un elenco de primer nivel (Brad Pitt, Jessica Chastain, Sean Penn), El árbol de la vida pretender hablar de todo, vaya desde la relación de los seres humanos y la unión familiar con los orígenes del universo mismo, pero termina por no tratarse de nada. En larguísimas dos horas y media de duración lo único por admirar es la belleza de sus imágenes (cortesía tambien de Emmanuel Lubezki) adornadas con un extraordinario score de Alexandre Desplat; pero a mitad de la película, quisieramos que toda esa belleza tuviera un argumento y el filme acaba por convertirse en un suplicio.

5.-MICHAEL CLAYTON (2007, Dir. Tony Gilroy)

El entonces guionista Tony Gilroy, debuto como director en este thriller pretencioso sobre un abogado que resuelve situaciones poco convencionales de grandes corporaciones. George Clooney, que no se caracteriza por hacer peliculas particularmente entretenidas, protagonizó esta historia en el personaje que lo hemos visto un millón de veces. El filme de Gilroy es confuso, lento y plagado de situaciones enredadas. Para el tercer acto lo único que se puede pedir como espectador es que termine el suplicio y se resuelva la intriga de una vez por todas.

Las escenas de Tilda Swinton como la antagonista resultan lo único disfrutable de este thriller que si bien fue galardonado en su momento, unos años después  se dirige al completo olvido.

4.- THE MASTER (2012, Dir. Paul Thomas Anderson)

Paul Thomas Anderson filme tras filme se ha vuelto cada vez mas indigerible. Sin duda alguna el hombre es un genio y nadie como él para explorar lo mas oscuro de la psique humana y de paso sacar el mayor provecho de sus actores. Pero atrás quedaron los días en los que sus películas como Boogie Nights o Magnolia mezclaban perfectamente el arte con el entretenimiento, y «The Master» es el mejor ejemplo de ello.

Aún con las espléndidas actuaciones por parte de Joaquin Phoenix, Philip Seymour Hoffman y Amy Adams, el filme resulta extraordinariamente largo y pretencioso, y al final queda una latente sensación de creerse a sí mismo mucho más complejo que el discurso que termina por dar.

3.- EL ESPÍA QUE SABÍA DEMASIADO (Tinker, Tailor, Soldier, Spy, 2011) Dir. Thomas Alfredson

Una cinta de espionaje al estilo de los filmes de los 70s, el director de la original «Déjame Entrar», un elenco compuesto por los mejores actores británicos encabezado por Gary Oldman en la mejor interpretación de su carrera. ¿Cuál es el problema de este filme?,  Es excesivamente largo, lento y confuso.

Ninguna de las películas de ésta lista se caracteriza por ser mala, y ésta es verdaderamente buena, pero para comprender toda la telaraña de intriga y misterio se necesita verla más de una vez y ése sí que es un reto.

2.- BOYHOOD (2014, Dir. Richard Linklater)

Si, en efecto Boyhood es una gran película, ciertamente lo es. Honesta, actual, original y con una realización (y edición) que ya muchos quisieran, no sólo por los doce años de filmación, sino por ser uno de los filmes más orgánicos, emocionales y humanos que existen. Sencillamente es un acercamiento a la vida de  seres comunes y corrientes.

¿El problema?, la vida de dichos seres comunes y corrientes, ¿merecía tres horas de metraje?, la respuesta es una de las grandes incógnitas del cine, pues si bien, el propósito de la cinta es ver el desarrollo físico y emocional de sus personajes, como espectador no es la película que podemos repetir una y otra vez.

1.- AMOR (AMOUR, 2012) Dir. Michael Haneke

Nuestra lista llega a su fin con éste filme francés que sin duda alguna es el mayor representante de un cine de calidad verdaderamente insufrible.

La relación de dos ancianos se derrumba cuando la esposa tiene una enfermedad incurable y progresiva. Haneke realiza un importante discurso y exploración psicológica de sus personajes, mismos que son interpretados con maestría por Jean Louis Trintignant y Emmanuelle Riva.

Nuevamente estamos frente a un filme que le sobran al menos treinta minutos, las tomas son interminables, jamás podremos perdonarle a Haneke esos seis minutos de cámara fija en las que el protagonista trata de atrapar un ave con una sábana; En definitiva, ésta es la película que uno agradece eternamente cuando termina, parece como haber concluído con un arduo trabajo o un gran maratón. ¿Vale la pena? Si, pero esperamos no volver a verla jamás.