No es extraño ver de vez en cuando en festivales algunos documentales o películas enfocados en aspectos de la vida cotidiana del continente africano, más aún cuando son narrados a través de una lente americana o europea, ya que este tipo de filmes siempre trata de crear conciencia en la población occidental, haciendo énfasis en las diferencias sociales, económicas y culturales que existen entre cada continente. El problema de ese tipo de proyectos es que muchos se sienten más grandes de lo que son, mostrando indicios de lo pretenciosos que pueden llegar a ser. Afortunadamente para Makala (documental dirigido por Emmanuel Gras) éste no es el caso.

Aquí veremos la travesía de un hombre que sueña en grande a pesar de sus carencias, pues no solo busca proveer a su familia de comidas y medicinas necesarias para subsistir, sino que también desea construirles un nuevo hogar para de ésta forma crear una vida mejor, ¿Pero cómo es que pretende lograr ésto? Haciendo y vendiendo carbón. Poco a poco se nos introducirá al proceso rutinario con el cual crea el carbón, desde talar un enorme árbol; convertirlo en leña; introducir esa leña en una parcela de tierra; guardar el carbón en costales; amarrarlos a una bicicleta y posteriormente realizar un viaje a pie de más de 50 kilómetros de distancia desde su aldea hasta el pueblo más cercano. Todo esto mientras experimenta las peligrosas condiciones climáticas que el Congo ofrece, además de los peligros en el camino, desde gente abusiva hasta los pocos pero mortales vehículos que transitan por los desloados caminos.

Todo esto se ve retratado de forma impresionante por el trabajo de Emmanuel Gras a cargo del manejo de cámara; la calidad de la fotografía es simplemente sublime, mostrando poderosos encuadres que casi nos harán sentir el martirio por el que tiene que pasar el protagonista. El uso de música extradiegética en momentos cumbre realza la calidad cinematográfica de esta producción a niveles que muchos documentales quisieran alcanzar.

Pero a pesar de todos esos puntos a favor, Makala muestra con crudeza que soñar en esta parte del mundo puede ser algo muy peligroso. Poco a poco se le irá despojando de esperanza (y a nosotros por igual) a un hombre con el que hemos empatizado desde el primer minuto, solo para dejaronos en un estado de depresión emocional. Al final nosotros como espectadores tenemos la última palabra al elegir qué es lo que vimos; elegir entre lo que puede ser considerado deprimente y condescendiente o en cambio, como una muestra de que no debemos rendirnos ante las adversidades de la vida.

FICM XV: Review de 'Makala'
Positivo
  • La fotografía
  • La travesía del protagonista
  • El montaje
Negativo
  • Puede ser considerada como deprimente
  • Puede ser etiquetada como condescendiente
8Nota Final
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