Sin duda, la película más esperada del Festival Internacional de Cine de Morelia era la nueva película del director mexicano ganador del Oscar, Alfonso Cuarón, titulada Roma. Una cinta que cuenta con la peculiaridad de que Netflix haya adquirido los derechos de distribución para ser estrenada a través de su plataforma de streaming. Esto es con la finalidad de hacerse un lugar dentro de los festivales de cine más prestigiosos del mundo, además de contar con un estreno de primer nivel para su marca. En cuanto a premios, Roma avanza con paso firme hacia la temporada de reconocimientos después de haber obtenido el León de Oro en Venecia, además de haberse presentado exitosamente en el New York Film Festival  y Toronto International Film Festival. Todo esto mientras fue seleccionada como la candidata para representar a México como Mejor película de Lengua extranjera para la edición número 91 de los premios de la Academia de Artes y Ciencias cinematográficas de Estados Unidos.

Ya entrando en detalles, Roma es probablemente la cinta más esencial dentro de la filmografía de Alfonso Cuarón (según sus propias palabras), pero también es su trabajo más personal y se nota en cada segundo que transcurre en pantalla. La trama se centra en una familia de clase media-alta en 1970 cuyos ejes centrales son dos mujeres. La primera es Cleo, una trabajadora doméstica que cuyos días se verán afectados por sus decisiones y deberá encontrar el balance para sortearlos, mientras que por el otro lado encontramos a la Sra. Sofía, la mujer al frente de la casa y que tendrá que mantener el equilibrio en su hogar mientras lucha contra la erosión inevitable de su matrimonio.

El primer aspecto a destacar es el impresionante diseño de producción que se realizó para la película, la cual estuvo a cargo de Eugenio Caballero, quien logra capturar a la perfección la esencia del monstruo viviente que es la Ciudad de México. De verdad logra transmitir una enorme cantidad de detalles al espectador con lugares como bancos; cines; restaurantes o las calles de la ciudad como tal. Cuenta además con un detalle muy personal por parte de Cuarón, ya que la casa donde habitan los protagonistas, resulta ser la misma donde Alfonso vivió durante su juventud e incluso, muchos de los muebles le fueron prestados a la producción por su propia familia, para lograr reproducir su hogar lo más fiel posible.

El siguiente punto a destacar sin duda es la fotografía, misma que en un principio iba a ser realizada por su entrañable amigo, Emmanuel «El Chivo» Lubezki, pero por problemas de agenda al final no pudo integrarse al proyecto, dejando con pocas opciones a Cuarón, quien al no confiar en nadie más para entender su visión decidió hacerse cargo él mismo y se nota que con el tiempo que ha pasado junto a Lubezki, ha adquirido muchos conocimientos. El aspecto visual está muy cuidado y bellamente representado con una presentación monocromática, acentuando así los pequeños o grandes detalles dentro de las actuaciones de sus actores y actrices. Esto les dota de ciertas peculiaridades, lo cual hace sentir vivos a estos personajes que vemos en la pantalla. Cada encuadre y movimiento de cámara fue fríamente calculado para alcanzar esta meta.

Todos sabemos que para darle vida a las imágenes que vemos en cine, es necesario contar con un buen sonido y en este aspecto Roma no decepciona en lo absoluto. Cuenta con un diseño sonoro sorprendente, el cual definitivamente tiene que ser apreciado en su totalidad en una sala de cine. Seguramente encontrarán sonidos que a primera instancia pudieran parecer intrascendentes, pero que logran crear un estado constante de inmersión para que uno como espectador se deje llevar por dicho proyecto. Al final, el sonido termina convirtiéndose en un personaje más dentro de la trama.

Hablando de los personajes, la actuación que nos regala la actriz debutante Yalitza Aparicio como Cleo es abrumadora. Su simpleza y sencillez para interpretar a un personaje, que en sus facciones comunica una gran carga de emociones, pero no las expresa abiertamente es sorprendente, una grata revelación sin duda. También Marina de Tavira puede estar satisfecha con su trabajo, retratando a una mujer ahogada en la angustia de enfrentar una separación que no desea y que no sabe cómo sobrellevarlo. El resto del elenco está conformado en su mayoría por actores naturales y estos son llevados con maestría por la trama lo cual conforma una rica experiencia.

Pero a pesar de sus grandes aciertos, siendo sincero debo confesar que las expectativas por Roma, eran muy altas y éstas, lamentablemente a nivel argumental, no está a la altura ya que si bien su trama es relativamente sencilla, está cargada de momentos muy emocionales, sobretodo para sus protagonistas. Uno pensaría que dichas escenas lograrían conectar con todos los espectadores y crear un mar de lágrimas, porque sus actrices lo hacen increíblemente bien, pero la realidad es que la historia no termina por convencer al grado de sentirse hueca y hasta cierto punto, artificial.

Técnicamente es una joya, las actuaciones son lo suficientemente buenas para hablar de ellas largo y tendido, además de que muy probablemente pudiera ser la mejor película mexicana en mucho tiempo. Muchos hablan de Roma como la cinta a vencer durante la entrega de los premios Oscar en su respectiva categoría, pero la verdad es que eso solo el tiempo lo dirá. Posibilidades tiene sin duda, pero la competencia este año está muy cerrada.

FICM 2018: Crítica de 'Roma'
Positivo
  • Producción
  • Actuaciones
  • Dirección
Negativo
  • Guión
  • Expectativas demasiadas altas
8Nota Final
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8.6