Alrededor del 2011 apareció 50 Shades of Grey, la primera de una trilogía sobre una relación que se ve envuelta en prácticas sadomasoquistas y sexualmente «atrevidas» entre una chica recién graduada de la universidad y un joven multimillonario. Tan solo siete años después esa historia se ha convertido en un rotundo éxito (y no por su calidad), lo cual le ha llevado a ser adaptada a la pantalla grande que al igual que su contraparte escrita, han recaudado millones a pesar de las críticas poco favorables. Pero esto no parece ser un problema para que sus fanáticos puedan gozar con la conclusión de dicha trilogía, la cual se estrena en cines mexicanos este fin de semana.

En esta ocasión la historia continúa con la relación entre Anastasia Steele (Dakota Johnson) y Christian Grey (Jamie Dornan), quienes después de haber contraído nupcias matrimoniales han decidido disfrutar de ésta nueva etapa de sus vidas. Sin embarto, aún siguen siendo acosados por Jack Hyde (Eric Johnson), el antiguo jefe de Anastasia. Esta persona tratará de hacer imposible sus nuevas vidas y les complicará el poder disfrutar su relación al máximo, en las que se pondrán en juego nuevas circunstancias que nadie había anticipado.

Hay un dicho que dice que las segundas partes nunca son buenas y en este caso también aplica para la tercera parte porque desde ningún ángulo se puede decir que éste filme sea bueno. De entrada, esta historia está basada en una novela que deja mucho que desear pues se le considera ficción barata y si el argumento que se está adaptando ya es malo, en realidad hay muy poco que se pueda hacer para corregirlo en su traslado a la pantalla grande. La trama es mala, llena de clichés, con un desarrollo muy pobre sobre éste tipo de parafilias que son mucho más complejas que lo que vemos en pantalla. Además, la relación entre sus protagonistas no aporta ningún tema de debate sobre el rol de una mujer en este tipo de relaciones y en una época donde la figura femenina ha tomado fuerza en nuestra sociedad actual, este tipo de historias de índole machista (a pesar de ser escrita originalmente por una mujer) salen sobrando debido a que se aprecian como algo retrógrada. A esto sumemos la pobre dirección de James Foley quien con poco esfuerzo logra acartonar aún más a estos personajes, donde parece que estamos viendo una telenovela.

Aunque una película deba destacarse por su valor narrativo y cinematográfico —algo de lo que carece por completo ésta saga—, lo único rescatable del filme es su banda sonora, ya que en esta ocasión cuenta con algunas canciones bastante buenas. Aunque esto también le juega en contra pues parece que estamos ante un videoclip muy largo y con escenas eróticas.

Lo que sí se le agradece a la película es que por fin, después de tantos años esta trilogía haya concluido pues más que un drama o un filme erótico, lo que veíamos era prácticamente una comedia. Involuntaria, sí, pero comedia al fin y al cabo lograba entretener sacandonos un par de carcajadas ante tanta tontería. Si estás dispuesto a eso, tal vez vale la pena que la veas bajo esa lupa.

Crítica de '50 sombras liberadas'
Positivo
  • Soundtrack
  • La mejor comedia del año
Negativo
  • Historia
  • Dirección
  • Actuaciones
3Nota Final
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