Una de las películas más interesantes que vi durante el Festival Internacional de Cine de Morelia fue Manifesto, cinta escrita y dirigida por Julian Rosefeldt, proyecto que nació originalmente como una exhibición para museos en donde la actriz Cate Blanchett interpeta hasta 13 mujeres diferentes, quienes a su vez recitan una serie de manifiestos de índole artístico y político; todo a través de distintos cortometrajes con una duración media de diez minutos y medio, enfocados de forma individual a cada personaje. Esto para lograr presentarlos de forma visual, con la finalidad de hacer más accesibles dichos textos, movimientos artísticos y contemporáneos para cualquier persona que pudiera estar interesado en ellos.

Para aquellos que no estén familiarizados con el tema de ésta película, un manifiesto es una declaración oral o escrita (muy comunes dentro del arte contemporáneo) que expone una vertiente artística, tales como el dadaísmo, el estridentismo, el futurismo o el surrealismo por mencionar algunos. El “problema” es que el arte es elitista y como tal, a este director le faltó aterrizar el concepto para hacer de esta idea un proyecto mucho más accesible al público en general, errando en ese aspecto con su formato de película. Tal vez, hubiese podido imitado el proceder de diversos cineastas que inicialmente elaboran un cortometraje y obtienen éxito con el mismo, para posteriormente ampliarlo y convertirlo en un largometraje donde Whiplash (Damien Chazelle, 2014) sería el ejemplo perfecto de ello. Si Julian Rosefeldt hubiese sido más ambicioso a la hora de trasladar su visión al cine, y de contar una historia en forma, probablemente estaríamos ante una gran película pero desafortunadamente no fue así.

Como mencioné anteriormente, el arte es de naturaleza elitista ya que no toda la población está relacionada con estos temas; ya sea por aspectos económicos, sociales o culturales ya que en nuestra sociedad, no todos tenemos el mismo acceso a la historia del arte o la cultura. No es lo mismo que un niño que creció en un poblado rural de México y jamás ha visto o leído sobre estos temas vea Manifesto a comparación de digamos un joven que estudió Historia del Arte en una universidad privada.

Está claro que Manifesto no es una película en el sentido tradicional, sino un compilación, en este caso, de una exhibición artística y se siente como tal, como una exposición de recitales, pero más allá de contrastar visualmente a sus personajes con lo que dicen (pues utiliza a personas comunes en situaciones comunes para lograr este contraste) no ofrece nada más, no trasciende y eso es algo que decepciona cuando tienes a tu mando a una de las mejores actrices de su generación. El punto positivo de esta producción es que probablemente causará interés o al menos curiosidad en la audiencia por estos temas tan interesantes, y seguramente traten de investigar al respecto.

FICM XV: Crítica de 'Manifesto'
Positivo
  • Cate Blanchett
  • Creará curiosidad sobre el tema en aquellos que lo desconocen
Negativo
  • Es una cinta demasiado confusa para aquellos que no están familiarizados con el tema
  • Se siente como una oportunidad perdida
8Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
7.5